Anestesiología y Dolor
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Seguridad
En ocasiones, ciertos procesos diagnósticos o terapéuticos desencadenan ansiedad, temor y malestar en los niños, sus familias y el personal sanitario. La sedación pediátrica constituye uno de los avances más significativos del cuidado infantil en las últimas décadas, según apuntan desde la web de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP).
"El acceso a servicios de sedación pediátrica ha reducido el dolor y la ansiedad de nuestros pacientes y sus familias, haciendo posible la aplicación de importantes tecnologías y tratamientos, y mejorando la eficiencia del cuidado en múltiples ambientes clínicos", explican desde la web de SEPEAP.
Actualmente, el uso de sedaciones en procesos ambulatorios está en auge, incluso en ámbitos no estrictamente médicos, como tatuajes de gran extensión. "En estos casos, el profesional se desplaza a la clínica y cobra su intervención aparte", explica un anestesista colegiado consultado. Se trata de una modalidad de anestesista a demanda: "Suelen ser profesionales autónomos que llevan en sus maletines todo lo necesario para la sedación, pero también el material de soporte vital que se pueda precisar en caso de urgencia".
Desde Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR), a raíz del fallecimiento de una menor en Valencia y el ingreso en UCI de otra, quieren trasladar "un mensaje de profundo dolor y solidaridad con la familia de la menor e igualmente un mensaje de prudencia, respeto y responsabilidad institucional".
La sociedad científica apunta que "a día de hoy desconocemos los datos clínicos, las circunstancias exactas y la información oficial del grave incidente". Por ello, "no podemos pronunciarnos sobre lo ocurrido ni valorar causas, actuaciones o responsabilidades hasta disponer de información contrastada".
No obstante, esta sociedad científica considera necesario recordar una advertencia que venimos comunicando a las administraciones sanitarias, instituciones y población desde hace más de cinco años: "Las sedaciones que emplean fármacos anestésicos generales son procedimientos con riesgos potencialmente graves, incluso vitales, y deben ser realizadas exclusivamente por médicos especialistas en Anestesiología y Reanimación".
Cuándo y cómo sedar para una prueba
La sedación es una intervención que se realiza cuando el niño (o el adulto) no colabora con el procedimiento. "Es muy útil para pacientes muy nerviosos o con condiciones como autismo, retraso madurativo, síndrome de Down o ancianos con demencia. El objetivo es evitar que se agiten para poder llevar a cabo el proceso con seguridad para todos", explican los especialistas.
Los sanitarios aseguran que "en manos de anestesistas expertos, la sedación fuera del quirófano -ya sea para tratamientos dentales, tatuajes, resonancias o endoscopias- es muy segura".
En los últimos años, SEDAR ha avisado en muchas ocasiones de un problema muy serio: "se están autorizando sedaciones profundas con anestésicos generales -como el propofol- para que las administren profesionales que no son médicos especialistas en Anestesiología y Reanimación".
Esto se debe porque algunas normativas de varias consejerías de Sanidad, permiten que estos fármacos los utilicen médicos de otras especialidades (como neumología, cardiología, digestivo, urgencias, entre otras) e incluso personal de enfermería, tras cursos que no equivalen a una especialidad médica completa. Esto supone un riesgo porque estos medicamentos pueden causar complicaciones graves en cuestión de segundos y requieren la máxima formación y preparación.
Sedación pediátrica
Existen dos vías principales, según explican los expertos:
Sedación intravenosa: Los sedantes se introducen en el torrente sanguíneo a través de una vía. Para este procedimiento "se precisa obligatoriamente un anestesista".
Sedación inhalatoria: El niño inhala un gas (generalmente óxido nitroso) a través de una mascarilla nasal. "Es un gas que suele administrar el dentista y que tiene un proceso de reversión simple mediante oxígeno".
En ambos casos, la vida media de los fármacos es muy corta, por lo que "los efectos secundarios, si ocurren, suelen darse de forma inmediata", apuntan.
Desde la Academia Americana de Pediatría y la Academia Americana de Odontología Pediátrica se apunta que, para la sedación segura de los niños, se requiere un enfoque sistemático que incluye: no administrar medicamentos sedantes sin la supervisión médica/dental como medida de seguridad, evaluar cuidadosamente antes de la sedación las afecciones médicas o quirúrgicas subyacentes que podrían aumentar el riesgo, y asegurar un ayuno adecuado, entre otras medidas.
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Posibles riesgosDesde SEDAR, su presidente Javier García Fernández recomienda a las familias y a los pacientes que "antes de cualquier sedación, pregu
Los expertos aseguran que "la anestesia nunca está exenta de riesgo y su seguridad depende de la formación, experiencia y capacidad de respuesta del profesional que la administra".
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Pilar Pérez
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