El "defecto asistencial" ha sido admitido por el Servicio Andaluz de Salud (SAS), pero no así la relación de causalidad directa entre ese error en la colocación de una sonda de alimentación y la muerte posterior del paciente: un joven de 21 años con una afectación neurológica severa. De modo que, el SAS ha reconocido, en vía administrativa, una indemnización de 47.250 euros para la familia del afectado. Sin embargo, esta cifra está lejos de lo solicitado por los recurrentes, de la mano de su abogado Damián Álvarez, colaborador de la asociación El Defensor del Paciente, que estudia presentar recurso ante los tribunales.
A través de una resolución administrativa, el SAS ha admitido su responsabilidad patrimonial por un grave defecto asistencial en la colocación de una sonda de gastrostomía endoscópica percutánea (PEG), en el Hospital Regional Universitario Carlos Haya de Málaga, a un joven paciente de 21 años que padecía adrenoleucodistrofia y tetraparesia espástica.
El paciente ingresó en el hospital el 13 de mayo de 2020 debido a un trastorno de deglución y desnutrición severa para colocarle una sonda PEG por la que alimentarse. Sin embargo, y según ha admitido el SAS, la sonda fue situada de manera errónea en el colon transverso en lugar de en el estómago. En este error, cometido por el servicio de Endocrinología del hospital, influyó la dificultad técnica añadida que suponía la tetraparesia espástica y la marcada escoliosis del paciente, según recoge el dictamen médico del SAS.
Más de dos meses sin detectar el errorCon la sonda mal colocada, el joven permaneció 64 días, hasta el 15 de julio. Durante estos largos dos meses, el paciente comenzó a sufrir una significativa pérdida de peso, con diarreas severas, gas abdominal, febrícula. Todos estos síntomas le obligaron a entrar y salir de distintas consultas médicas. Finalmente, mediante la realización de un TAC abdominal, se pudo observar el error en la colocación de la sonda.
Descubierto el motivo del deterioro físico del joven, el equipo médico retiró la sonda y el paciente tuvo que someterse a una intervención quirúrgica más invasiva, una gastrostomía laparotómica, para conseguir una colocación correcta de la sonda de alimentación gástrica.
España registra el mayor aumento de muerte súbita en Europa: un repunte del 31% entre 2010 y 2020, Condena porque retrasar ocho años el abordaje del aneurisma determinó la muerte, TSJ de Valencia: omitir la heparina derivó en la muerte de la paciente sin aplicar pérdida de oportunidad Los padres del paciente presentaron una reclamación contra el SAS y tras el fallecimiento del joven, el 12 de agosto de 2024, la hermana también se pe Los hechos ocurrieron en 2020 y el SAS concede una indemnización de 47.250 euros a la familia del paciente, pero no admite relación entre el error y la muerte del joven. Off S. Valle Cirugía General y del Aparato Digestivo Profesión Off
