
El desarrollo de un nuevo medicamento desde las etapas más iniciales hasta su comercialización es un proceso largo, costoso y complejo: precisa entre 10 y 13 años, según las estimaciones de la patronal española Farmaindustria, y de 10 a 15 años conforme a los datos de su homóloga estadounidense, PhRMA. Por eso el recorrido de la biofarmacéutica norteamericana Incyte, fundada en 2002 en Wilmington (Delaware), es, cuanto menos, notorio, dado que en solo cinco años lograba poner su primer compuesto de desarrollo propio en el mercado. La clave en este caso era el amplio conocimiento que los científicos, biólogos moleculares y químicos responsables de su creación tenían de la vía de señalización JAK-STAT. Decidieron unir fuerzas en un laboratorio de investigación, centrados inicialmente en las áreas de hematoncología y oncología, con el inhibidor de JAK-STAT ruxolitinib como el primer fruto de esa investigación.
El director general de Incyte en España, Juan Díaz Redondo, explica que hoy la multinacional dispone ya de nueve medicamentos comercializados en Estados Unidos -cuatro de ellos, también en Europa y España-, 19 compuestos en I+D, 2.500 empleados en todo el mundo -de los cuales más de mil se centran en investigación y desarrollo clínico- y filiales en distintos países de Europa y Asia. Y por si fueran pocos datos infrecuentes en una compañía de su juventud, destaca también por haberse situado entre las diez farmacéuticas top ten del mundo por número de patentes en 2024, en que ascendían en su caso a 74; la séptima, a la par con AstraZeneca, codeándose con las mayores entre las conocidas como big pharmas, y por encima de Pfizer (73) y Eli Lilly (66), según el ranking de la publicación especializada Drug Discovery & Development. "Nuestro pipeline habla por sí solo, y puede parecer más el de una big pharma que el de una biofarmacéutica", comenta Díaz.
En la actualidad, la compañía explora el potencial de la inhibición de JAK también para una serie de enfermedades dermatológicas inmunomediadas con una gran necesidad médica no satisfecha, incluido el vitíligo, la dermatitis atópica y la hidradenitis supurativa, dadas las evidencias científicas de que la citada vía JAK-STAT controla la producción de las citocinas implicadas en la patogénesis de muchas enfermedades de este tipo. El objetivo es identificar y desarrollar tratamientos para modular las vías inmunitarias que impulsan la inflamación no controlada para ayudar a restaurar la función inmunitaria normal y acercar el cuerpo a la homeostasis.
'Minjuvi', de Incyte Biosciences, financiado en el SNS para linfoma difuso de linfocitos beta grandes, Vía libre a ruxolitinib en crema, de Incyte, para vitíligo, Vitíligo: los inhibidores JAK-STAT se perfilan como diana terapéutica innovadora Según Díaz, esta vía de señalización "es muy importante en el proceso inflamatorio y de desarrollo tumoral y, con los años, ese conocimiento de la gen Su director general en España explica la progresión de la compañía, que nació del conocimiento de la vía de señalización JAK-STAT, con ruxolitinib como primer fruto de su I+D.Off Cristina G. Real Empresas Industria Farmacéutica Off


















































Farmacia Clara Prado en Manzanares (Ciudad Real) con una pequeña zona diferenciadora en nuestra farmacia con una iluminación especial y una mesa alta móvil con taburetes.





Omar Ortega, Lluis Mundet, Alba Raventós y Pere Clavé, autores del estudio (falta Buddhika Karunaratne). Foto: CSM.














Marcador Europeo de Inversión en I+D Industrial 2024. Gráfico: DINA SÁNCHEZ.




























