La ministra de Sanidad, Mónica García, dedicó uno de sus primeros tuits del año al presidente norteamericano Donald Trump. Fue el 7 de enero, cuando dijo: "EEUU puede decidir su política de precios, pero no contra nuestra soberanía sanitaria. La salud no va a ser un instrumento geopolítico. Seguiremos defendiendo precios justos, acceso equitativo, autonomía estratégica europea y negociación pública frente a presiones externas".
El mensaje de la ministra fue una consecuencia de lo dicho por Trump un día antes, en su discurso ante los senadores republicanos, donde ridiculizó a Emmanuel Macron, presidente de la República de Francia, aludiendo a su política farmacéutica. En concreto, imitó la voz del mandatario francés, reproduciendo sus palabras: "Me gustaría aumentar el precio de mis medicamentos recetados un 200% o lo que sea. Lo que quieras, Donald, por favor, no se lo digas a la población, te lo ruego". El viernes pasado Trump volvió a la carga con Macron por el mismo tema, y aseguró que este había aceptado pagar más a cambio de que Washington no impusiera un arancel del 25% a los productos franceses. Trump indicó que había mantenido una llamada similar con Alemania.
Las barreras en EuropaFuentes de Sanofi, compañía francesa, explican a este periódico que "las negociaciones para lograr precio y reembolso no pueden centrarse exclusivamente en criterios económicos, sino en el impacto en salud. Nuestro enfoque es lanzar nuestros medicamentos innovadores en todos los países a un precio acorde con nuestros principios de acceso, que incluyen la importancia de que los países de altos ingresos contribuyan equitativamente al coste de la innovación. Si bien cada país y sistema sanitario es diferente, planeamos lanzar nuestros medicamentos a precios que reconozcan el valor total de la innovación".
Añaden que "es importante señalar que, actualmente, solo el 54% de los medicamentos innovadores están ampliamente disponibles para los pacientes en toda Europa, lo que ya representa una barrera inaceptable para el acceso de los pacientes en muchos países. Como venimos argumentando desde hace tiempo, los países tienen la responsabilidad compartida de reconocer y financiar la innovación en función del valor que aporta a los pacientes y a la sociedad".
Competencia a tres bandasEn téminos generales indican que "la carrera biotecnológica mundial se ha convertido en una competencia a tres bandas entre Estados Unidos, China y Europa. Actualmente, Europa es la única que se comporta como si el tiempo no fuera una limitación. A Europa no le falta ciencia, talento ni capacidad industrial. Lo que le falta es un sistema y políticas que recompensen el riesgo a la hora de investigar y desarrollar medicamentos y, por tanto, valore la innovación". Fuentes de la compañía aportan datos: "En EEUU los medicamentos innovadores representan alrededor del 0,8% del PIB per cápita. En Europa, se acerca al 0,3%. Durante la última década, Europa, y España, han optimizado su sistema para la contención de costes, no para la innovación".
AbbVie acuerda también bajadas de precios con la Administración Trump, Nueve grandes farmas pactan bajadas de precios selectivas con Trump, Trump y China amenazan con acelerar la pérdida de competitividad de la industria farma europea ¿Significa esto que la bajada de precios en EEUU puede implicar una subida en Europa? Iciar Sanz de Madrid, directora de Asuntos Internacionales en Fa Fuentes de Sanofi señalan a este medio que "las negociaciones no pueden centrarse exclusivamente en criterios económicos". Farmaindustria aboga por aumentar la inversión pública. Off Carmen Torrente Villacampa Política y Normativa Off
Rodrigo Bernal y Roberto Hervás, alumnos de la academia CTO y graduados en Medicina por la Universidad Europea, que se presentan al examen MIR por segunda vez. Foto: LUIS CAMACHO.
Marina López, Raquel León y Arianna Tablero, licencidas en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares, que se estrenan en el examen MIR. Foto: LUIS CAMACHO.
El hematólogo Raúl Córdoba, miembro de la junta directiva de la SEHH. Foto: SEHH.
Alexandra Bizy, Amalia Solana-Orts y Enric Poch, de la Universidad CEU-UCH. Foto: CEU-UCH.