Idiomas, inquietudes, un carácter un tanto aventurero y búsqueda de un salario más elevado. Estos suelen ser los principales ingredientes de los médicos españoles que se marchan al extranjero a trabajar. En este perfil encaja a la perfección Alejandro Barros, un médico de Ourense que trabaja como neurólogo en Colonia (Alemania), en el hospital LVR. El destino o la vida le llevaron a tierras germanas a ejercer la medicina y está encantado en un sistema de salud alemán que tiene las clásicas fortalezas germanas, pero también con algunos inconvenientes, también característicos del centro de Europa.
Alejandro Barros durante la carrera de Medicina ya empieza a tener inquietudes y curiosidad por el camino menos conocido más allá del MIR. Decide que quiere ir al extranjero y su bolígrafo se mueve por el mapa sobre Canadá, Alemania, Suiza y Francia. Es el idioma (tenía algo de base de alemán que había estudiado en la Escuela de Idiomas en España) y la ‘flexibilidad’ del sistema germano lo que hacen que el puntero se detenga sobre el país alemán. "Durante la carrera me fui un total de tres veces a hacer prácticas a Alemania", apunta Alejandro Barros. "La primera vez fui a Berlín y estuve con un médico de familia turco-alemán. La segunda vez estuve en Baviera en un pueblito como médico de familia y la tercera vez también fue por Berlín haciendo prácticas de Neurología y Psiquiatría", describe, mientras que recalca que era una situación un tanto inusual al ser el único de su promoción que había decidido no hacer el MIR.
En 2017 acaba la carrera y tiene el alemán bastante avanzado tras formarse hasta alcanzar un nivel C1, lo que le ayudó bastante en su adaptación. Una vez con un pie en Alemania arranca el proceso burocrático. "Empecé a hacer prácticas de Neurología y Psiquiatría y a la vez me iba informando de todo lo que tenía que hacer para homologar el título: tienes que prepararte bien los idiomas, hacer muchas prácticas, preparar tu currículum y luego hacer un examen en un tribunal", detalla.
En su caso, fue en Berlín, donde el colegio de médicos le examinó. "En ese examen ellos ven si tienes un nivel alto, mínimo C1 médico de alemán, para poder defender tanto al diálogo paciente-paciente, escribir o redactar un documento y también la conversación médico-médico, que cambia bastante en comparación con el español", recuerda Alejandro Barros. Una vez que se aprueba este examen, ya se tiene lo que se llama el reconocimiento del título de Medicina en Alemania.
"España es uno de los países más desarrollados del mundo, pero para sus médicos tiene un modelo del siglo pasado", Los médicos y la profesión médica, Sobre la falta de médicos y su fuga al extranjero, ¿verdades o bulos? Con el título ya reconocido, Alejandro Barros desembarca en Colonia, ciudad del oeste de Alemania bañada por el río Rin. "Hice mis cuatro años de neur Este orensano, que lleva en el país germano desde que acabara la carrera en España en 2017, habla de una formación médica muy flexible y de salarios muy atractivos. Off Alejandro Segalás Off
Probabilidad de estar en situación de IT según sectores económicos. Fuente: AIREF.
Un momento del trasplante de cara que ha dirigido en el Hospital Vall d'Hebron el cirujano Joan Pere Barret. Foto: VALL D'HEBRON.