La enfermería de urgencias y emergencias juega un papel fundamental en la detección y la atención a la violencia de género. El ojo clínico de estas profesionales es vital para poner a salvo a muchas mujeres cuya voz no se ha silenciado. “Constituimos una pieza clave porque somos el primer personal que entra en contacto con cualquier paciente; en este caso, con víctimas de violencia de género”, señala a Diario Médico Carmen Casal, vicepresidenta tercera de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y enfermera del SAMU de la Comunidad Valenciana.
En ausencia de una formación reglada en atención a la violencia de género, ese ojo clínico permite, gracias a la experiencia acumulada, valorar las señales de que la fractura o los hematomas que presenta una mujer a la que están atendiendo son, en realidad, fruto de una agresión. La SEMES reclama desde hace años la creación de una especialidad de urgencias y emergencias. “Es importante formar a todas las enfermeras que están trabajando en los servicios de urgencias hospitalarios y extrahospitalarios para que no se nos escape ninguna paciente susceptible de violencia de género”, recalca Casal. En su opinión, se trata de un ámbito que todavía “es un tabú” y “muy desconocido para el personal sanitario”.
Señales de alerta de la violencia de géneroUno de los mayores obstáculos frente a esta lacra social sigue siendo el muro de silencio que se alza en torno a ella, que lleva a que el 80% de las agresiones hacia las mujeres no se denuncien. Para cambiar esta situación es imperativo aumentar su visibilidad social y movilizar todos los resortes necesarios para erradicar la violencia machista.
Como enfermera de urgencias extrahospitalarias, Casal acude al domicilio de las víctimas, donde desempeña una labor casi detectivesca ante el silencio o las evasivas de las mujeres, que por miedo o porque se sienten culpables (después del lavado de cerebro que supone la violencia psicológica) suelen ocultar el verdadero origen de las lesiones que han sufrido.
La violencia de género psicológica puede aumentar hasta un 70% las ECV, La farmacia hace frente a la violencia de género en cinco pasos, Primer paso hacia un cribado universal de violencia de género desde la consulta En primer lugar, el propio entorno proporciona mucha información. “En un domicilio en el que se vive mucha violencia se ven cristales rotos, puertas a La enfermería de urgencias y emergencias se enfrenta diariamente a la labor casi detectivesca de detectar las señales de alerta de la violencia contra las mujeres. Off María Sánchez-Monge Off
'Centro de vacunación', óleo del pintor sevillano Manuel González Santos.