Profesión
rocio.rodriguez
Las mujeres, más riesgo
¿Quién cuida a los que cuidan? Parece ser que en España nadie lo hace, aunque debería ser "uno de los ejes en los que se mueva la política de Estado", según Domingo Sánchez, representante Nacional de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo de la Organización Médica Colegial (OMC). Y queda claro cuando vemos las cifras de burnout entre los médicos jóvenes en nuestro país: el 50,9% cumple las tres dimensiones del cuestionario Maslach Burnout Inventory-Human Services Survey (MBI-HSS), es decir, agotamiento emocional, despersonalización y realización personal. Un 93,9% presenta síntomas compatibles con burnout, es decir, en al menos una de esas dimensiones y el 81,4% en dos de ellas (concretamente, el 79,3% presenta agotamiento emocional elevado, el 83,7% alta despersonalización y el 63,1% baja realización personal).
Son los resultados del Estudio Ikerburn: de la vocación al agotamiento, un estudio observacional transversal realizado mediante una encuesta online a nivel nacional que incluye médicos que iniciaron su formación sanitaria especializada entre 2015 y 2024 y que la OMC ha presentado este miércoles en el Senado de España. El estudio contiene un total de 1.419 respuestas válidas de todas las CCAA, el 72% mujeres y con una edad media de 31,4 años. El 93,7% de los participantes trabaja en el sistema público de salud, predomina la asistencia hospitalaria (69,8%) seguida de atención primaria (26,3%) y afecta a todas las CCAA y a todas las especialidades, aunque se acentúa en las quirúrgicas y hospitalarias. El nombre del estudio, Iker, viene del euskera, "que significa estudio y es en honor a los principales promotores del estudio dentro de la Vocalía, Jon [Imanol Sanmiguel] y Anais [Cruz], vocales del País Vasco y que han sido realmente los pilares", señala Sánchez.
Son unas cifras realmente altas y alarmantes. A nivel nacional, el metaanálisis más reciente (Prevalencia del síndrome de burnout en médicos que trabajan en España: revisión sistemática y metaanálisis) estimaba una prevalencia global de burnout del 24% (uno de cada cuatro médicos), con un 51% de casos con afectación en una dimensión, un 29% dos dimensiones y un 18% tres dimensiones; es decir, la mitad que en Ikerburn (en ese estudio participó Antonio Pujol de Castro, que también es parte de Ikerburn). Las cifras varían en otros estudios que se centran en especialidades concretas, pero las cifras resultantes en Ikerburn son superiores incluso a las de estudios con criterios menos restrictivos. El estudio español cita investigaciones en el contexto europeo como una revisión sistemática reciente que estimó una prevalencia de burnout del 43,2% o estudios en Francia, Canadá y EEUU con prevalencias menores. ¿Por qué entonces en España los médicos jóvenes tienen esta prevalencia tan alta de burnout?
Mª Isabel Moya, vicepresidenta primera de la OMC, es tajante: "No es porque los jóvenes sean menos resilientes o porque tengan menos vocación, que la tienen, sino porque están sufriendo la penosidad de condiciones de trabajo en las que estamos ubicados". "Lo más doloroso es que hablamos de una generación que debería tener energía, ilusión, vocación y, sin embargo, lo que nos encontramos es desafección, sufrimiento y en muchos casos desesperanza. Pero todo esto no está perdido, el Ikerburn no es solo un diagnóstico, es también una llamada de atención. Tenemos que repensar el sistema (…) porque no es un problema de los médicos jóvenes, no nos engañemos, es un problema del sistema y por tanto la solución debe ser colectiva", coincide Sánchez.
¿Y cómo es ese sistema? Tomás Cobo, presidente de la OMC, lo resume en su presentación en el Senado: "El 50% de estos médicos tiene contratos precarios, ocasionalmente de días, ocasionalmente de semanas. El modelo retributivo de los médicos en España en su generalidad, pero más en los jóvenes en particular, es francamente inferior al de Europa y depende fundamentalmente de los complementos, el principal hacer guardias. El tiempo para la formación médica continuada en esos médicos que ya han terminado su formación médica especializada y necesitan seguir estudiando para desarrollar su actividad asistencial son 5 días al año, cuando Chat GPT te dice que un médico para estar actualizado más o menos necesita 20 horas al día. Esos tres factores influyen en que uno se sienta realmente agotado, pero si a esto le sumamos que la demanda asistencial cada vez es mayor y el último interlocutor con el paciente es el médico, y que las agresiones a los profesionales sanitarios van exponencialmente aumentando, no solo ya las verbales, sino también las físicas…".
'Burnout' en Europa
El estudio es fruto de un intenso trabajo de tres años que empezó con la preocupación de la Sección Nacional de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo por la situación laboral. En enero de 2023 presentaron el Estudio sobre jornada laboral y descansos de los MIR en España, que reveló un incumplimiento sistemático de la directiva europea del trabajo en cuanto a horas de trabajo por parte de los residentes. Los programas de docentes obligaban a un número determinado de guardias donde la horquilla máxima eran seis, lo que suponía a veces trabajar más de 60 o 70 horas semanales, cuando la directiva europea del trabajo establece un máximo de 48. Tras esos resultados, se planteó un cuestionario y se realizó un análisis sobre el cumplimiento de las horas de trabajo que se publicó en un paper ese mismo año. Con la misma metodología, se decidió lanzar una encuesta en mayo de este año, que en la primera semana ya reclutó 500 respuestas. Los datos de esta encuesta son la base del estudio Ikerburn, que se encuentra en trámites de publicación en una revista de alto impacto.
En la presentación en el Senado se ha contado también con Tomás Zapata, jefe de la Unidad Health Workforce and Service Delivery de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha presentado los datos de la encuesta MeND (Mental Health of Nurses and Doctors), un estudio realizado en los 27 países de la Unión Europea más Noruega e Islandia, el más completo sobre salud mental cuyo objetivo era estimar la proporción de médicos y enfermeras que tienen síntomas compatibles con depresión, ansiedad, consumo de alcohol e ideas de suicidio. Para Zapata, "muchos profesionales se están yendo de baja y es un problema importante en un contexto de escasez de personal sanitario. El incremento de la carga de enfermedad de salud mental está pasando en todos los países de la Unión Europea. Cuando desglosamos los datos por edad, vemos que los médicos y enfermeras jóvenes tienen peor salud mental que los mayores, lo que encaja y se alinea con los resultados de Ikerburn".
¿Cuánto 'burnout' hay entre los médicos jóvenes? La OMC lanza una encuesta para analizarlo, 'Burnout': "¿Cuántas veces has sentido que tu consulta de AP se convertía en una trinchera?", 'Burnout', un problema "persistente y estructural" del sistema sanitario y posiblemente subestimado
Efectivamente, los estudios se complementan porque la encuesta europea se centra en la enfermedad mental en médicos y enfermeras cuando ya se ha estab
Las cifras del 'Estudio Ikerburn' doblan los metaanálisis más recientes. Las condiciones laborales, clave: los españoles son de los que más horas trabajan y los que menos cobran.
Off
Rocío R. García-Abadillo
Off