
Por mis riñones que hoy como bien (ed. Rosamerón) podría encabezar perfectamente la lista de buenos propósitos que, secretamente o no, confeccionamos estos días. En realidad es el título de un libro divulgativo sobre el riñón y sus funciones, aderezado con consejos culinarios, técnicas y recetas que buscan preservar la salud renal. El nefrólogo Borja Quiroga es el cicerone de este órgano, “el más complejo de todos”, y quien consigue, a través de estas páginas, que dejemos de ignorarlo y tengamos ganas de cuidarlo mucho. Para ello, nada mejor que las propuestas del chef con estrella Michelin Miguel Cobo.
El libro se ha gestado a partir de las conversaciones entre estos dos profesionales en las cocinas del restaurante de Burgos, donde Cobo puso en marcha su propuesta basada en la evolución humana y en cómo esta ha impactado en lo que hoy consumimos y las técnicas culinarias.
Pero, además, Quiroga, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), especialista en el Hospital Universitario de la Princesa de Madrid y profesor en la Universidad CEU San Pablo, consigue llamar la atención sobre un preocupante aspecto sanitario: más de seis millones de personas en España tienen una enfermedad renal; la mitad no lo saben.
Pregunta.Acabamos de terminar el periodo de festines, ¿se puede decir que la Navidad perjudica seriamente nuestra salud renal?
Respuesta.Yo diría que sí, al menos, de un tiempo a esta parte. Me refiero a que en las comidas de las fiestas navideñas cada vez es más habitual recurrir a los ultraprocesados, alimentos que compras y que te duran tres días fuera de la nevera, algo que jamás pasaría con lo natural. Esas comidas preparadas contienen, a mi juicio, los grandes enemigos del riñón: la sal y el fósforo, y es lo que hace probablemente que estos días sean perjudiciales para la salud renal. Sin embargo, las comidas preparadas de forma natural, las que hacían nuestros abuelos, en principio no tienen por qué impactar tanto. Aunque lo normal es que estos días todos nos hayamos excedido con la comida. Por eso ahora es un buen momento para centrarnos en nuestra salud y, específicamente, en la de nuestros riñones.
P.“Si los ojos son el espejo del alma, el riñón es el espejo de la alimentación”, escribe en el libro. ¿Tan bien reflejan los riñones lo que comemos?
R.De hecho, cuando el paciente viene a la consulta no se puede creer que con el análisis de su orina sea capaz de saber lo que ha comido con tanta exactitud. Me replican que no han comido nada fuera de lo habitual y entonces les pido que lo escriban todo, y esa es la prueba definitiva, siempre sale el alimento que les ha alterado. Es fácil acertar, porque el fósforo, el potasio, el sodio o el ácido úrico en orina son fiel reflejo de lo que se ha comido en las últimas 24 ó 48 horas aproximadamente. Ocurre también con los pacientes en diálisis, que tienen que controlar los líquidos. Quizá beben como siempre, pero se pasan con la fruta o con las ensaladas; el pepino, por ejemplo, tiene un 98% de agua.
P.Hablando de agua, ¿alguna vez le han preguntado cuánta hay que beber?
R.A todos los nefrólogos [ríe]. Es la pregunta típica, y también es frecuente escuchar que el agua limpia el riñón. ¡Como si el riñón estuviera sucio! Los riñones están limpios y normalmente la orina es estéril. Pero una de las funciones de los riñones, la más conocida, es la de eliminar desechos. En cuanto a la cantidad de agua, la recomendación de la OMS, que es totalmente válida, se basa en que el volumen de diuresis mínimo es de medio litro al día para eliminar desechos. A eso se suma lo que perdemos con la sudoración, al respirar y demás. Con lo cual, habría que beber al menos entre cuatro y seis vasos de agua al día, esto es aproximadamente 1 ó 1,2 L. Si se bebe más agua, evidentemente, la orina estará más diluida. Igual que por la mañana se suele orinar más concentrado porque han pasado varias horas sin beber. Pero tener un orina más diluida no es una medida de salud, no hay ningún estudio que haya demostrado que beber más agua de la necesaria preserve la función renal
La enfermedad renal crónica avanzada sigue creciendo en España, Las unidades cardiorrenales hospitalarias reducen un 65% las visitas a Urgencias, Por qué es el momento de dar el impulso definitivo a la diálisis domiciliaria Pregunta.Uno de los momentos 'difíciles' en las consultas llega con la prescripción de dietas. A pocos nos gusta que nos priven del sabor umami. Sin e El nefrólogo Borja Quiroga escribe, en colaboración con el chef Miguel Cobo, el libro de divulgación ‘Por mis riñones que hoy como bien’. Off Sonia Moreno Off


















Ignacio Migoya, farmacéutico comunitario en Oviedo (Asturias), junto a alguno de los aparatos que usará para prestar los nuevos servicios profesionales farmacéuticos.
Densidad ósea














Carlos Simón y Tamara Garrido.








Jordi Salas-Salvadó, catedrático de Nutrición en la Universidad Rovira i Virgili.









































Equipo que ha realizado el trabajo sobre glioblastoma. Foto: HOSPITAL ELCHE.















