La Audiencia Provincial de Vizcaya ha condenado a un paciente por un delito de abuso sexual cometido contra una médica y deberá pagar una multa de unos 4.800 euros (20 meses, con una cuota diaria de 8 euros), además de una indemnización a la víctima de 1.000 euros. La Audiencia aplica al caso el atenuante de embriaguez, porque cuando el acusado cometió el delito estaba borracho.
Los hechos que se juzgan ocurrieron el 30 enero de 2022, cuando el condenado acudió al Servicio de Urgencias del Hospital de Urduliz (Vizcaya) con una rotura de tibia y peroné de la pierna izquierda que tuvo que enyesar. La médica junto con dos enfermeras y dos auxiliares de enfermería realizaron las maniobras de inmovilización de la extremidad para colocar una férula, con el paciente tumbado en una camilla.
En esa posición, el condenado "propinó dos palmadas en la nalga izquierda de la doctora, que se encontraba de pie a la altura de la cintura del encausado levantando la extremidad dañada", según recoge la sentencia. Debido a esa reacción del paciente, la médica "le llamó la atención", pero "lejos de deponer su actitud, hizo caso omiso y propinó al menos otras dos palmadas en el mismo lugar pese a las reiteradas indicaciones de la doctora y debiendo ser sujetado para que no continuase con tal conducta".
El juzgado de lo Penal número 4 de Bilbao dictó una primera sentencia en la que condenó al acusado por "un delito leve de trato degradante de contenido sexual, con el atenuante de embriaguez, a la pena de 15 días de localización permanente" y al pago de una indemnización de mil euros a la víctima.
Sin embargo, esta resolución no satisfizo a ninguna de las partes que la recurrieron a la Audiencia Provincial de Vizcaya. La médica pidió en su recurso un año y 9 meses de prisión para el paciente por un delito de abuso sexual previsto en el artículo 181.1 del Código Penal; la Fiscalía solicitó la confirmación de la resolución de instancia y el acusado, su absolución.
Argumentos para tocar el culo a la médicaEn la sentencia, difundida este viernes, 31 de mayo, la Audiencia repasa los argumentos presentados por el acusado para pedir su absolución y en esta labor judicial desmonta cualquier mirada comprensiva o empática con el condenado, que, en primer lugar, pide que se le aplique la doctrina penal del indubio pro reo, a lo que el tribunal responde que tanto la declaración de la denunciante (médica) como la de las tres testigos (sanitarias que estaban con ella) son coherentes y ofrecen toda credibilidad.
Otros argumentos de la defensa del condenado presentados contra la sentencia de instancia fueron que su actuación, la del paciente, "pudiera haber sido un acto reflejo involuntario", debido a que estaba borracho y, además, se le había dado medicación para el dolor. También el paciente dijo que padecía hipoacusia, así que "bien pudo suceder que no escuchara a la médica cuando le reprochó su inicial conducta".
Además, dijo que "la conducta de la médica provocó dudas por no haberle inmovilizado tras las primeras palmadas en el trasero y que en su informe médico silenció los tocamientos". Y, por último, (por si ustedes no hubieran leído suficiente), cuestionó el testimonio de las testigos -las enfermeras y auxiliares que estaban atendiendo al paciente junto a la médica-, pues dijo que "adolecían de falta de credibilidad dada la posición jerárquica que tienen respecto a la denunciante".
Absolución a un hospital acusado de no activar el protocolo de agresión sexual, El 5% de las médicas españolas reconocen haber sido víctimas de acoso sexual en el trabajo, Un tercio de las cirujanas en Reino Unido dicen haber sufrido agresiones sexuales de colegas La Audiencia Provincial de Vizcaya desmontó uno a uno los argumentos de la defensa del paciente, con razonamientos contundentes. Para empezar dijo, no El condenado propinó reiteradas palmadas en el culo de la facultativa a pesar de que esta le pidió que cesara en su actuación y mientras intentaba enyesarle la pierna. Off Soledad Valle Medicina Urgencias Off
Jordi Casas, explicando la Ley e Farmacia en el Parlamento de Cataluña. Foto: COF DE BARCELONA.
Jon Zugazagoitia ha participado activamente en el desarrollo de esta molécula. Foto: H12O.
El catedrático de la Facultad de Farmacia de la UB Manuel Vázquez-Carrera. Foto: UB.
Jessica Gonzalez, Gayathri Kartha, Eric Canton, Patricia Herrero-Molinero, Maria Maqueda, Arnau Iglesias y Anna Bigas, equipo de ha realizado la investigación. Foto: IJC.