Sin consentimiento informado y, por tanto, sin dejar constancia de que la paciente recibiera información sobre alternativas terapéuticas o riesgos de la intervención, la recurrente se sometió a un tratamiento endovascular con stent para abordar un aneurisma pequeño, de entre 3 y 4 milímetros, que estaba localizado en una arteria cerebral derecha y no había dado síntomas. Tras la intervención, la paciente sufrió un ictus que le ha dejado en silla de ruedas, con una discapacidad del 91%.
El Juzgado de Instancia número 51 de Madrid ha condenado a la compañía aseguradora del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) a indemnizar a la paciente con 821.000 euros más los intereses del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro. La jueza sostiene su condena en el informe realizado por la perito judicial, que empieza aclarando que el aneurisma era "simple sacular sin doble saco", de pequeño tamaño y asintomático.
Sobre el abordaje del aneurisma, el mismo informe dice que "la decisión de tratar un aneurisma incidental debe considerar el riesgo de sangrado frente al riesgo del tratamiento. Aneurismas menores de 10 mm -en el caso juzgado era de 4 mm- en pacientes asintomáticos sin hemorragia subaracnoidea (HSA) no requiere tratamiento inmediato, pero deben ser monitoreados".
Sin documento de CILa aplicación de la evidencia científica a las circunstancias de la paciente, según señala el perito judicial, lleva a concluir que en este caso no estaba indicada la intervención, como medida de abordaje preferente. Pero es que, además, a la afectada no se le dio a firmar "un documento de consentimiento informado (CI) específico para la embolización del aneurisma", como señala la sentencia que debería haberse hecho.
En su defensa, los abogados del seguro sanitario de la Administración apuntan que "de la historia clínica se deduce que a la paciente se le propuso tratamiento endovascular". A lo que la juez responde que "la propuesta no parece estar documentada" y señala que "tampoco basta con proponer algo", sin que hay que especificar los riesgos concretos de la operación y las alternativas terapéuticas. Y "nada de esto consta". La perito judicial insiste en que a la paciente "se le debió explicar el procedimiento, sus riesgos y su beneficio frente a la actitud expectante".
Esa falta de información "implica una mala praxis médica que no solo es relevante desde el punto de vista de la imputación, sino que es, además, una consecuencia que la norma procura que no acontezca para permitir que el paciente pueda ejercitar con cabal conocimiento (consciente, libre y completo) el derecho a la autonomía decisoria más conveniente a sus intereses, que tiene su fundamento en la dignidad de la persona", dice la jueza.
Un acortamiento del pene de 6 cm en una corporoplastia debe informarse, ¿Qué está pasando con el consentimiento informado para recibir tanto reproche del TEDH?, Condena al Servicio Cántabro de Salud por daño desproporcionado en una intervención de rodilla Otra línea de defensa de la actuación médica argumentó que el aneurisma presentaba "doble saco o vórtice y cuello grande". Es decir, que era de una gr Tras la intervención, la paciente sufrió un ictus y ahora una sentencia condena a la aseguradora del Sermas a indemnizar con 821.000 euros el daño. El fallo admite recurso. Off Soledad Valle Cirugía Cardiovascular Neurología Neurocirugía Off
Ari Melnick, director del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras. Foto: IIJC.
Rodrigo Bernal y Roberto Hervás, alumnos de la academia CTO y graduados en Medicina por la Universidad Europea, que se presentan al examen MIR por segunda vez. Foto: LUIS CAMACHO.
Marina López, Raquel León y Arianna Tablero, licencidas en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares, que se estrenan en el examen MIR. Foto: LUIS CAMACHO.
El hematólogo Raúl Córdoba, miembro de la junta directiva de la SEHH. Foto: SEHH.
Alexandra Bizy, Amalia Solana-Orts y Enric Poch, de la Universidad CEU-UCH. Foto: CEU-UCH.