
El glioblastoma es el tumor cerebral primario más frecuente y más agresivo y, por lo general, con muy pobres expectativas curativas. Representa la neoplasia maligna cerebral más frecuente y supone más del 50% de todos los gliomas de alto grado.
Su incidencia se estima en entre 3-5 casos por 100.000 habitantes al año y un ligero predominio en varones. En España se diagnostican cada año 4.000 nuevos casos de gliomas malignos, de los que más de un tercio son glioblastomas. Pueden desarrollarse a todas las edades, con una incidencia máxima en la sexta década de la vida, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Su abordaje se caracteriza además por una escasa respuesta a los tratamientos actuales. Así, cuando se agotan las opciones terapéuticas, los pacientes tienen una esperanza de vida media de menos de dos años. Es, por tanto, una de las áreas en las que la investigación es más activa con el objetivo de ofrecer nuevas posibilidades de tratamientos a los pacientes que, en primer lugar, contempla concretar la actividad biológica de esta neoplasia y sus mecanismos de resistencia terapéutica.
En este sentido, investigadores del Consorcio Alemán del Cáncer (DKTK), con sede central en Heidelberg, del Centro de Tumores de Alemania Occidental en Essen, Alemania, han dado un paso de gran importancia ofreciendo a la comunidad científica un descubrimiento sorprendente: en las proximidades de los glioblastomas, se han encontrado islas de células inmunitarias muy potentes en la médula ósea vecina del cráneo, que desempeñan un papel central en la defensa contra el cáncer. Los nuevos datos pueden abrir perspectivas para terapias innovadoras, pero, por otro lado, arrojan una sombra sobre las estrategias convencionales, según señalan los profesionales en Nature Medicine.
Nichos regionales muy potentesSegún Björn Scheffler, investigador del DKTK en la sede de Essen, lo descubierto es "sorprendente y fundamentalmente nuevo". Basa sus palabras en que hasta ahora, las defensas del propio organismo se han considerado como un sistema holístico que envía sus tropas a diferentes partes del cuerpo según las necesidades. "Sin embargo, nuestros datos muestran que las células inmunitarias altamente potentes se concentran en nichos regionales de la médula ósea cerca del tumor y organizan la defensa desde allí. Al menos, esto es lo que ocurre en el caso de los glioblastomas".
Con estos estos datos, obtenidos a partir de muestras de tejido humano, la investigación parece haber dado en el blanco: los nichos de la médula ósea próximos al glioblastoma parecen ser el reservorio desde el que se recluta la defensa antitumoral. Además de células madre linfoides activas que se convierten en células inmunitarias, también se encontraron linfocitos T citotóxicos maduros (células CD8) en la médula ósea próxima al tumor. "Se trata de células inmunitarias muy eficaces que desempeñan un papel central en la defensa contra el cáncer", explica Celia Dobersalske, primera autora del estudio, del DKTK de Essen.
Las células CD8 de la médula ósea cerca del tumor tenían en su superficie un mayor número de receptores que controlan la proliferación de linfocitos T maduros, según los datos publicados. En consecuencia, se detectaron descendientes de los mismos clones celulares (un clon proviene de una misma célula) tanto en la médula ósea como en el tejido tumoral. "Esto es una prueba clara de que las células inmunitarias reunidas en el lugar combaten el glioblastoma. Y lo hacen con éxito, al menos durante un tiempo", afirma Scheffler, quien añade que también se ha demostrado que "el curso de la enfermedad se correlaciona con la actividad de las células CD8 locales".
¿Células inmunes valiosas destruidas?Este hallazgo no sólo parece revolucionar las ideas convencionales sobre el funcionamiento del sistema inmunitario, sino que impulsa nuevos replanteamientos sobre los conceptos de tratamiento del glioblastoma. En este sentido, Ulrich Sure, director del Departamento de Neurocirugía y miembro del equipo de investigación de DKTK de Essen, explica que "al llevar a cabo la apertura del cráneo para extirpar el tumor, es posible que hayamos destruido células inmunitarias importantes".
Ahora, con los nuevos datos en la mano, los profesionales se encuentran ante un dilema: es necesario acceder al tumor para extirparlo y para poder confirmar el diagnóstico. "Actualmente no hay otra manera que a través del cráneo, aunque ya están ideando nuevas estrategias que permitan minimizar los daños en la médula ósea local en el futuro".
Reactivan en ratones la respuesta antitumoral frente al tumor cerebral más agresivo, Llega la cirugía láser con ablación termal para el glioblastoma inoperable, Logran ‘potenciar’ los linfocitos T; células inmunitarias frente al cáncer Por otra parte, el descubrimiento de este sistema inmunológico local abre oportunidades para terapias innovadoras. En particular, están volviendo a ap Islas de potentes linfocitos CD8 en la médula ósea cerca del tumor revolucionan el conocimiento y abordaje del glioblastoma, abriendo nuevas perspectivas para terapias innovadoras. Off Raquel Serrano Neurología Inmunología Neurocirugía Investigación Off















Vista aérea de las instalaciones de BeiGene en Hopewell (Nueva Jersey). Foto: BEIGENE









Rosa Ortega Anta, catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense (UCM) de Madrid. Foto: DM.





Pablo Ryan explica la necesidad de una asistencia equitativa. Foto: PR.































