Hay algunos países que tienen un imán personal con algunas personas. Acabar viviendo en uno de estos sitios es cuestión de tiempo. Pablo Rojas Zamora es un médico malagueño cuya madre es profesora de inglés y de pequeño había visitado Londres en varias ocasiones. Él no lo sabía pero allí comenzaba su idilio con lo británico. En 2020, con la pandemia de por medio, su pareja vivía en Reino Unido y a él le sorprendió aquí en España. Fue el detonante para cruzar el Canal de la Mancha y desembarcar en Inglaterra para formarse e iniciar una carrera médica en el corazón de la cultura anglosajona.
Su llegada a Reino Unido no fue fácil. Comenzó con un puesto de fellowship o becado en el Royal Papworth Hospital, en Cambridge, uno de los centros más prestigiosos del país en trasplante cardiopulmonar. Allí pasó tres meses que resultarían decisivos. En ese corto periodo, no solo se adaptó a un nuevo sistema sanitario, sino que consiguió acceder a la residencia médica británica, un proceso exigente que combina méritos académicos, experiencia, entrevistas y puntuaciones acumulativas. “Aquí sigo un modelo de residencia de troncalidades. Tienes el tronco médico, el quirúrgico y el anestésico”, explica Pablo Rojas, mientras que detalla que del tronco anestésico puedes acabar haciendo UCI, anestesia o medicina del dolor, pero también puedes salir con doble acreditación en cada una. “Yo ya he acabado mi acreditación en anestesia y ahora estoy haciendo la subespecializada medicina del dolor”, apunta. Hoy, Rojas trabaja en el St. George’s Hospital de Londres, uno de los mayores centros hospitalarios del país.
Casi una década de formaciónEl sistema de salud británico no tiene el modelo MIR para la residencia, sino un proceso más largo y en el que entran en juego muchos factores. “La residencia son unos nueve o diez años, dependiendo de la especialidad”, remarca Rojas. Todo comienza con dos primeros años que se centran en residencias rotatorias por diferentes hospitales del país. Por méritos y una entrevista se accede a la troncalidad, que son tres años. Finalmente, llegan los cuatro años de la especialidad y que en algunas ocasiones pueden ser uno más si alguien decide especializarse todavía más en un área de conocimiento en concreto.
Pablo Rojas resume el sistema de formación británico en “tener suerte y méritos”.
Breixit, otra realidadEl Servicio Nacional de Salud (NHS) de Reino Unido, según el testimonio de este médico malagueño, ha sufrido un antes y un después con el proceso del Brexit, la salida de la Unión Europea por parte de los británicos. “Ha cambiado mucho”, insiste, mientras que pone de manifiesto que el mejor momento del NHS fue alrededor de 2016. Desde entonces, los recortes y las consecuencias del Brexit han deteriorado tanto las condiciones laborales como la calidad asistencial. Las esperas en urgencias, incluso para casos delicados, son cada vez más largas, y la presión sobre los profesionales sanitarios es constante. Aun así, destaca que el sistema sigue funcionando en gran medida gracias al compromiso de sus trabajadores.
De Barcelona a Italia con escala en Lituania para hacer Medicina: el viaje de Pau Mateo, José Montero, un cardiólogo extremeño en Países Bajos donde no se malgasta ni un euro en sanidad, Irene Mas, una médico todoterreno y autónoma en el noreste de Francia “Si antes Reino Unido era un destino natural para profesionales europeos, ahora el acceso es más complejo. Se prioriza a los graduados locales y las o Este médico español lleva desde 2020 en Reino Unido y describe un escenario muy diferente desde que los ingleses dijeron adiós a la Unión Europea. Off Alejandro Segalás Off
Margarita González Vicente, titular de la Farmacia Campoamor.
Equipo de investigadores de la Universidad de Sevilla. Foto: UNIVERSIDAD DE SEVILLA.
Imágenes de Alexia Hartmann trabajando.
Ana Quintilla. Foto: FEFAC.
Nicolás Toro, abogado y socio fundador de TSL Consultores.
Tipo de fármacos huérfanos en desarrollo, según Evaluate. Gráfico: DINA SÁNCHEZ.
Abarca, Manso y Marro en la mesa de Infarma Madrid 2026. Foto: CF.
Antonio Clavero Jimeno, investigador y primer autor del estudio en la Universidad de Granada. Foto: UGR.
Vicente Terrades Gayà, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de las Islas Baleares. Foto: COF DE BALEARES.