Para hablar de humanización primero hay que definirla. "Es un modelo de atención sanitaria centrado en la dignidad de las personas: pacientes, familias y profesionales”, aclara Gabriel Heras, intensivista e impulsor del Proyecto Internacional de Investigación para la Humanización de las Unidades de Cuidados Intensivos (HU-CI).
Cuando se cumplen 12 años del inicio del proyecto, Heras explica su objetivo: “cambiar la realidad”. Una cosa son las buenas palabras, pero para cambiar la realidad hay que ir más allá. Por eso, después de la publicación del manual de buenas prácticas en 2007 y su actualización en 2009, lo siguiente fue crear una certificación AENOR que acreditara que realmente se cumplen esas directrices que se firman.
El proceso de certificación comienza con una solicitud por parte del centro. “El proceso dura cuatro años”, explica Heras. “Hay una visita inicial, se hace una implementación práctica durante otro año y se hace otra visita de control a los dos años para ver si se mantienen los estándares”. Lógicamente esa acreditación, como cualquier otra, conlleva un coste. Un dinero que en cualquier hospital se gasta en una mañana poniendo antibióticos o haciendo pruebas.
La realidad demuestra que el trato depende de quien te atienda. “Eso no debería ser así, debería ser algo estructurado”. Pero las buenas palabras no bastan, y por mucha intención que tenga el profesional de poco sirve si la UCI no tiene ventanas, por lo que es necesario un cambio organizativo y de mentalidad de las altas instancias que construyan o reformen teniendo en cuenta todo esto. Y esto también cuesta dinero. “O si quiero que los profesionales traten de una manera uniforme a los pacientes y a las familias o que tengan habilidades que no les han enseñado, tengo que invertir en formación” para lo que también se necesita dinero.
Ciencia y evidencia para humanizar la UCI , La humanización de las UCI entra en la adolescencia, Humanización: solo es posible si se cuenta con el paciente Cuando una unidad consigue la certificación, se le da visibilidad, lo que suele gustar a los que mandan, y puede generar un efecto llamada de otros ce Más allá de las buenas intenciones, un sello de calidad demuestra que las cosas se están haciendo de manera ordenada y estructurada para garantizar unos estándares homogéneos. Off Sara Domingo Off