Colágeno para fortalecer articulaciones, magnesio para combatir la fatiga... Los complementos alimenticios están de moda y se encuentran no solo en las farmacias, donde nos asesoran sobre ellos, sino también en los supermercados, donde muchas veces los incorporamos, sin pensar y sin ningún freno, a la cesta de la compra. ¿Hasta qué punto los necesitamos o son esos oscuros objetos de deseo colocados estratégicamente para llevárnoslos a casa? Carmen del Campo, vocal de Alimentación del Consejo General de COF, así como los laboratorios Ysonut y Luxmetique, detallan las diferencias de composición entre los productos que se ofertan en cada canal y subrayan el plus del farmacéutico.
"La diferencia no está en la normativa, sino en la composición. Las distinta biodisponibilidad afectará al efecto del complemento" (Carmen del Campo, Consejo de COF)
También hay similitudes, como recalca Del Campo: "Todos los complementos alimenticios están sujetos a la misma normativa básica, la Directiva 2002/46/CE y Real Decreto 1487/2009 (y su modificación RD 130/2018), además de la legislación general alimentaria y de etiquetado (Reglamento 1169/2011). Además, el fabricante debe estar inscrito en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y notificar la primera puesta en el mercado del complemento a la autoridad competente. La diferencia no está en la normativa, sino en la composición, que aun cumpliendo con la ley y perteneciendo a la misma categoría alimentaria, puede ser diferente la forma química del mineral en cuestión y, por ello, existir diferencias en cuanto a biodisponibilidad, que afectarán directamente al efecto, real y percibido, del complemento".
En el mismo sentido, Julia Chacón Milara, CEO de Luxmetique, indica que "la normativa de base es la misma, porque todos son complementos alimenticios. La diferencia no está tanto en la ley, sino en cómo se formula y con qué exigencia se trabaja dentro de ese marco legal". Así, matiza que "en gran consumo, el objetivo suele ser precio, volumen y rotación rápida. Eso se traduce habitualmente en: formas de vitaminas y minerales más económicas; fórmulas genéricas, poco diferenciadas; dosis ajustadas a coste, no necesariamente a eficacia, y menor inversión en validación, estabilidad o evidencia".
"En farmacias podemos encontrar marcas cuyo valor está en la democratización y precios bajos, pero también especializadas, cuyo enfoque es distinto" (Julia Chacón, Luxmetique)
En farmacia, además, Chacón subraya que "podemos encontrar estos mismos citados anteriormente y marcas cuyo valor está en la democratización y precios bajos, pero también encontraremos marcas especializadas, cuyo enfoque es absolutamente distinto: se prioriza la biodisponibilidad, la tolerancia y la sinergia de los activos; se utilizan materias primas seleccionadas, a menudo patentadas o con mayor grado de estandarización; las fórmulas se construyen con un criterio terapéutico, no solo comercial. En muchos casos los productos cuentan con eficacia demostrada en su fórmula final, asegurando así los resultados. Por eso el precio no refleja solo el producto, sino todo lo que hay detrás de esa formulación".
Los pacientes 'policomplementados' retan a los sanitarios, Ojo al magnesio y otros complementos alimenticios sin control, Los complementos alimenticios para deportistas y mujeres, tendencia en el sector Por ejemplo, ¿todos los magnesios, de farmacia y supermercado, hacen el mismo efecto? Chacón aclara que "más que decir que no hace efecto, lo correcto Laboratorios como Ysonut y Luxmetique detallan las diferencias y subrayan el rol del farmacéutico, al igual que Carmen del Campo, vocal de Alimentación del Consejo de COF. Off Carmen Torrente Villacampa Industria Farmacéutica Farmacia Comunitaria Off