Investigación
raquelserrano
Mié, 15/02/2023 - 13:37
Diez años del IdIS del ClÃnico de Madrid

Joana Modolell y Elena Urcelay, cabezas visibles del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital ClÃnico, hacen un recorrido por estos diez años. Foto: JOSÉ LUIS PINDADO.
El Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital ClÃnico San Carlos (IdISSC), uno de los 'buques insignia' de la investigación en Madrid, acaba de cumplir sus primeros 10 años de funcionamiento. Nacido en 2012 con la acreditación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) actúa desde entonces, como ocurre en el caso del resto de instituciones de investigación biomédica españolas, como plataforma que traslada los resultados de la ciencia a la práctica clÃnica diaria.Â
Sus cabezas visibles, Elena Urcelay y Joana Modolell, directora cientÃfica y directora de gestión del IdISSC, respectivamente, detallan a DM cómo ha sido el discurrir de esta primera década, cómo se han enfrentado sus profesionales a la gran pandemia del siglo XXI, la covid-19, cuál es su presente y cómo avanzan hacia el futuro, sin perder de vista a quien consideran el eje central y destinatario final de toda su actividad: el paciente.
PREGUNTA: El Instituto acaba de cumplir diez años. Desde su nacimiento y hasta este momento, ¿cuáles han sido las innovaciones ofertadas a la comunidad cientÃfica y a los pacientes?
RESPUESTA ELENA URCELAY. Desde el propio punto de vista de la acreditación del Instituto de Salud Carlos III ya se impone una estructura, una organización a la investigación que se desarrolla, por supuesto, desde muchos años en este hospital y muy en colaboración con la Universidad Complutense de la que somos hospital docente desde hace muchos años y en cuyo campus estamos. Todo ello facilita el conocimiento interno de los investigadores del hospital, el establecimiento de sinergias, la mayor visibilidad hacia el exterior, el conseguir unos logros más importantes, facilitar ese ámbito colaborativo, el establecimiento de estructuras transversales de apoyo en cuanto a infraestructuras que pueden dar servicio no únicamente a un equipo, sino transversalmente a todo el instituto.
RESPUESTA JOANA MODOLELL. Ha sido importante ir creando en un entorno principalmente asistencial, estructuras de investigación dedicadas especÃficamente a ello que se interrelacionan en la actividad del dÃa a dÃa con la actividad asistencial.
En ese sentido, supone oportunidades para el paciente; la más clara es la participación en estudios de investigación clÃnica. La tendencia creciente que ha habido en los últimos diez años en la participación de estudios es evidente. Y eso, sin duda, son oportunidades para los pacientes; enfermos que obtienen alternativas terapéuticas que, de otra manera, no tendrÃan si no existieran estas estructuras que permiten, en los distintos servicios clÃnicos, ofrecer medicamentos innovadores.
Tenemos espacios donde se desarrolla investigación, existe personal contratado especÃficamente para actividades de investigación (personal de enfermerÃa, personal clÃnico) que permite un reclutamiento de pacientes adicional a la práctica asistencial.
P. ¿Son ensayos académicos?
R. Urcelay. SÃ. En muchos casos, más allá de responder a la iniciativas privadas de las farmacéuticas, también hay preguntas que son académicas, que surgen de la propia práctica clÃnica y que para los cuales llevamos varios años consiguiendo grandes proyectos financiados por el ISCIII para el desarrollo de los llamados estudios de investigación clÃnica independiente.Â
P. ¿Es bueno que exista esa combinación?
R. Urcelay. Desde luego. También en colaboración, por ejemplo, con la Fundación CRIS contra el Cáncer como modelo de asociaciones de pacientes, se ha empezado a caminar en la Unidad de Fase I de OncologÃa de Terapias Experimentales.
R. Modolell. Otro ejemplo de hito es que durante siete de esos diez años hemos sido coordinadores de la Red Nacional de Estudios de Investigación ClÃnica Independiente (Plataforma SCReN) coordinada por el Carlos III, y cuyo objetivo es que desde los hospitales consigamos también responder a preguntas en las que, probablemente, la industria farmacéutica no va a invertir. Son preguntas que los propios facultativos se encuentran y que pueden estar vinculadas al reposicionamiento de fármacos, por poner un ejemplo.
R. Urcelay. Como grandes plataformas transversales tenemos por ejemplo el Biobanco, para la gestión de muestras biológicas, la Unidad de Innovación, que trata de saltar desde el mundo más investigador al mercado, la sociedad, y el paciente, sin olvidar la Unidad de Experimentación Animal para todos los estudios en fases tempranas o preclÃnicas.
R. Modolell: Uno de los grandes cambios observados en estos años ha sido la generación de espacios para realizar investigación, ir visibilizando e ir haciendo más fácil que el personal facultativo pueda desarrollar parte de su tiempo a la actividad investigadora.
P. Desde que se plantea su nacimiento, ¿qué áreas fueron, son o serán las más potentes?
R. Urcelay. Las tres áreas temáticas más potentes en el Instituto han sido y siguen siendo el área cardiovascular, neurociencias y oncologÃa, sin olvidar las dedicadas a inflamación, infección, inmunidad, alergia y otros grandes sistemas.
Como reto futuro, y gracias a la incorporación formal de la Universidad Politécnica de Madrid, se encuentra el desarrollo de un área tecnológica que pudiera asumir desafÃos futuros como el manejo de 'big-data' y la incorporación de inteligencia artificial (IA) al análisis de estos datos. En esta última acreditación hemos propuesto, en nuestro Plan Estratégico, la incorporación de esa área formal con esa visión más tecnológica. Â
R. Modolell. Además de estos tres pilares, ha habido un desarrollo muy significativo del área de Infecciosas, incorporándonos a las estructuras Ciber; concretamente al Ciber de Infecciosas. Es un ejemplo de grupo con una evolución muy positiva y con gran potencial en estos años que, además, ha buscado sinergias con centros de atención primaria. También formamos parte del Ciber de Salud Mental, del de Diabetes y Enfermedades Metabólicas, el Cardiovascular, y NanotecnologÃa.

Elena Urcelay y Joana Modolell explican el presente y el futuro del IdISSC de Madrid. Foto: JOSÉ LUIS PINDADO.
P. Hablando de Infecciosas, ¿qué han aportado estos institutos, y más concretamente el del ClÃnico, en la lucha contra la covid-19?
R. Urcelay. Fue muy importante el papel de este hospital en el desarrollo del Solidarity, proyecto promovido por la OMS que coordinó en España este centro, cuyo objetivo era comprobar la utilidad de remdesivir como alternativa terapéutica para la covid-19. Creo que los institutos atendieron a la necesidad de ver sobre el terreno qué terapias podÃan tener verdaderamente un papel. Posteriormente, el estudio Combivacs, junto a cinco grandes hospitales españoles, sobre la combinación de las vacunas.
R. Modollel: La presencia de estructuras de estas caracterÃsticas, con equipos humanos y medios dedicados a investigación, ha permitido que cuando salen emergencias como la de la covid-19 haya posibilidades de ofrecer respuestas.Â
R. Urcelay: La pandemia ha puesto de relieve que no hay que olvidar la financiación porque la obtención de esos resultados no se improvisa. Hace falta un mantenimiento continuo de la actividad investigadora para que en el momento que la sociedad demande una respuesta a un problema determinado, el conocimiento esté ahÃ.Â
R. Modollel: La pandemia ha puesto en valor que dedicar recursos a investigación no es un gasto, es una inversión que, además termina revertiendo.
P. Es una idea repetida hasta la saciedad, pero que no acaba de calar…
R. Urcelay: Por ello, no hay que postergarlo. PolÃticamente, todos los agentes identifican las necesidades, pero en momentos de 'más quietud', quedan relegadas ante otras que pueden parecer más urgentes o de más resonancia social. Pero, hay que entender que, más tarde o más temprano, todos somos pacientes.
"La pandemia ha puesto de manifiesto que dedicar recursos en investigación no es un gasto; es una inversión"
La sociedad tiene que reclamar a sus agentes de gobierno el respaldo financiero a estas actividades. En ese sentido, nosotros tratamos de sumarnos a redes sociales y participar en todos los eventos cientÃficos para acercarnos al paciente y hacer labor de divulgación hacia el ciudadano que, al final, es quien está aportando los fondos para el desarrollo de la investigación pública.
R. Modollel: Al final debemos intentar que el ciudadano, cuando cruza las puertas del hospital, no lo haga solo como paciente sino también como un actor con ganas de conocer y estar al dÃa de los avances y oportunidades que le puede ofrecer. Nuestra función es que conozca más lo que se lleva a cabo en investigación y que se genere una sensibilidad y que, por supuesto, entiendan que ellos también contribuyen.
P. ¿De qué manera hubiera afectado al devenir de la pandemia si no hubiesen existido los institutos de investigación sanitaria?
R. Urcelay: Todos los desarrollos de los que hemos estado hablando habrÃan quedado capados. Sobre todo, oportunidades para el paciente en lo que se referÃa a terapias teniendo en cuenta que, en ese momento, era una infección desconocida. Se hubiera perdido la capacidad tan rápida de respuesta.

Elena Urcelay es directora cientÃfica del IdISSSC. Foto: JOSÉ LUIS PINDADO.
R. Modollel: Estudios como Combivacs no hubieran existido, por ejemplo. En resumen, se hubiera perdido la investigación básica de la que nace la lógica de los institutos de investigación; asegurarse de que esa investigación básica se orienta hacia las necesidades que se identifican en el dÃa a dÃa. Para ello, clÃnicos y básicos trabajan conjuntamente para responder a todas las preguntas.
P. ¿Es la actual financiación suficiente?
R. Urcelay: La financiación siempre es insuficiente. Además de los recursos en sà mismos existe otra dificultad que hay que tener muy presente: el relevo generacional. Garantizarlo en los hospitales constituye un problema de primera magnitud visibilizando cómo se pasa el testigo a las generaciones más jóvenes. Y en ese sentido, tiene que ser profesionalmente atractivo.
R. Modollel: Para conseguir ese objetivo tienen que haber instrumentos de financiación que hagan que los jóvenes tengan expectativas a medio plazo, con estructuras estables.
P. ¿Cómo obtiene el Instituto del ClÃnico inversiones?
R. Urcelay: Las fuentes públicas son esenciales porque, como hemos apuntado anteriormente, hay preguntas académicas que, lógicamente, a una empresa farmacéutica no le resultan lo suficientemente atractivas. El mantenimiento de la investigación desde el ámbito público es necesario, pero también importante y muy complementario el ámbito privado. En una estructura como la nuestra, el desarrollo de ensayos clÃnicos promueve un acceso a una financiación que retorna al fortalecimiento de la investigación, lo cual es muy interesante.
En este sentido, no podemos olvidar aportaciones como la de la Fundación Cris contra el Cáncer, por ejemplo, que hace esa labor de captación de fondos desde la sociedad, asà como la que llevan a cabo otras asociaciones de pacientes que recaban fondos para la investigación.
R. Modollel: En cifras globales, la financiación de nuestro instituto se mueve entre un 30-40% de financiación pública y un 60% privada pero de origen muy variado: desde donaciones de personas fÃsicas hasta contribuciones de empresas, patrocinios o sociedades cientÃficas.
Los Institutos de Investigación Sanitaria, base de la I+D futura, Retos e historia de los institutos de investigación, Los institutos de investigación sanitaria deberán aplicar igualdad de género para la acreditación del ISCIII
P. ¿DeberÃa ser al revés? ¿VariarÃa su funcionamiento?
R. Modollel: Hace unos años eran más similares, pero se van distanciando y la financia
Compartir datos de las investigaciones clÃnica y básicas. Crear sinergias. Y en el centro del esfuerzo sanitario, el paciente. Asà es el IdIS del ClÃnico de Madrid.
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Raquel Serrano. Madrid
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