PolÃtica y Normativa
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Sáb, 17/12/2022 - 08:00
30 Aniversario de DM

Eugenia Carandell, directora de Asistencia Sanitaria del Servicio de Salud de las Islas Baleares; Mar Rosselló, directora de Gestión y Presupuestos del Servicio de Salud de las Islas Baleares; MarÃa Antonia Font, directora general de Salud Pública y Participación; Javier Murillas, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Son Espases; Consu Méndez, directora de EnfermerÃa de Atención Primaria de Mallorca, durante la mesa redonda moderada por Miguel G. Corral, director de Diario Médico. Foto: ALBERTO VERA
7 de febrero de 2020. Baleares detecta su primer caso de covid-19, en Mallorca, segundo de España tras el contagio confirmado en La Gomera. Ese mismo dÃa se activa ya un protocolo especial, cuyos detalles han explicado algunos de sus artÃfices en el Encuentro con la Sanidad de Islas Baleares, el decimocuarto foro autonómico que ha organizado Diario Médico por su 30 aniversario, donde intervino también la consejera de Salud de las Islas Baleares, Patricia Gómez i Picard.
En la mesa redonda Covid y otros retos de salud pública en las Islas Baleares, han intervenido la directora de Asistencia Sanitaria del Servicio de Salud de Islas Baleares, Eugenia Carandell; la directora de Gestión y Presupuestos, Mar Rosselló; la directora general de Salud Pública y Participación, MarÃa Antonia Font; el jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Son Espases, Javier Murillas, y la directora de EnfermerÃa de Atención Primaria de Mallorca, Consuelo Méndez.

Eugenia Carandell, directora de Asistencia Sanitaria del Servicio de Salud de las Islas Baleares. Foto: ALBERTO VERA
"Cuando la pandemia llegó a España hubo incredulidad. El sistema no estaba preparado para pensar que nos iba a pasar eso", ha recordado Carandell. Y, yendo al grano de esta comunidad, desgrana los detalles: "Recuerdo haberle preguntado al director general de entonces, el doctor Juli Fuster: '¿No te parece que deberÃamos hacer un protocolo por si acaso llega aquÃ?' Asà estábamos en el mes de enero".
Todo saltó por los aires un viernes por la tarde, "cuando sucede todo. Recibà una llamada de la directora general de Salud Pública diciéndome que tenÃamos un caso. Nos vino enseguida: en febrero", puntualiza. Al dÃa siguiente, reunión en el Hospital Son Espases.
"Rápidamente hicimos un grupo de whatsapp con todos los expertos que nos imaginamos: microbiólogos, internistas, especialistas en UCI, la mitad del equipo directivo... Metimos a pediatras, porque el paciente de este caso habÃa ido a una fiesta en la que habÃa 40 personas, entre ellas varios niños, y uno de ellos se puso con fiebre. Aquello fue el principio", rememora Carandell.
"Era necesario crear algún tipo de estructura capaz de atender los casos leves en el domicilio y también las altas precoces de los hospitales" (Eugenia Carandell)
Poco después ya habÃa hasta 30 grupos de whatsapp: "Uno solo de microbiólogos, porque algunos servicios, como el de Ibiza, no tenÃa capacidad diagnóstica. HabÃa que enviar las muestras a Mallorca", dado el carácter de insularidad, que les influyó tanto en la capacidad diagnóstica como en la de absorción de UCI: "Menorca tenÃa seis camas de UCI".
Por suerte, contaban ya con una Oficina de Calidad en el servicio de salud, destinada a hacer protocolos -hizo más de 200, entre covid y vacunación-: "La pusimos a trabajar para informar a los profesionales de lo que habÃa que hacer. Y empezamos a reunirnos semanalmente con las direcciones médicas y enfermerÃa de los hospitales, atención primaria (AP) y del 061", recalca la directora de Asistencia Sanitaria del Servicio de Salud
"Desde el principio sabÃamos que la AP tenÃa que jugar un papel importantÃsimo, porque habÃa que proteger a los hospitales de la saturación y evitar un incremento de casos. Pensamos que era necesario crear algún tipo de estructura capaz de atender los casos leves en el domicilio y también las altas precoces de los hospitales", ha comentado.
¿Cómo se organizaron para la adquisición de material sanitario? Asà lo ha explicado la directora de Gestión y Presupuestos: "Sinceramente, fue un procedimiento bastante complicado, porque tenÃamos que competir a nivel mundial. La administración dejó de tener la sartén por el mango".
Cómo compraron material sanitario
Lo primero que hicieron fue consultar a sus proveedores habituales, "que nos confirmaron que no habÃa stock; y que China, que era el mayor fabricante, habÃa dejado de suministrar".
Una vez decretado el estado de alarma y con el mando único, el Gobierno decidió comprar el material sanitario y distribuirlo a las comunidades autónomas: "Baleares tiene poca población y en aquel momento tenÃamos pocos positivos; esto, unido al factor de insularidad, hizo que nos llegara muy poco material y nos sentÃamos un poco desabastecidos". Baleares decidió entonces recurrir a su propio stock, "que, afortunadamente, estaba nutrido".

Mar Rosselló, directora de Gestión y Presupuestos del Servicio de Salud de las Islas Baleares. Foto: ALBERTO VERA
Más tarde el Gobierno decidió ya que las autonomÃas compraran su propio material sanitario: "HabÃa un hándicap. Se nombró únicamente como importador al Servicio balear de Salud. No solo tenÃamos que comprar para nosotros, sino también para residencias, funerarias, farmacias, otras administraciones... y no tenÃamos ni idea de cómo entrar en el mercado chino", explica Rosselló.
Acto seguido, contactaron con la asociación de comerciantes chinos de Baleares: "Nos comentaron que a ellos les habÃan prohibido importar material y solo podÃan hacer donaciones. Nos recomendaron a un intermediario".
"Prácticamente todo se convirtió en una subasta. Los proveedores nos subÃan el precio un dÃa sà y otro también" (Mar Rosselló)
Ahà es cuando aparece un general chino, el señor Boo, elegido de una lista de proveedores que les presentó una abogada de nacionalidad china: "En un primer momento fue súper reacio, porque no sabÃa ni dónde estaban las Islas Baleares y pensaba que le engañábamos. Nos puso unas condiciones leoninas". Entre ellas, pagar por anticipado un 50%, "lo que normalmente nunca se hace en la administración". El siguiente paso fue convencer a Hacienda y TesorerÃa a hacer pagos por anticipado y garantizar que la mercancÃa cumplÃa con los estándares encargados.
"Finalmente encontramos a un empresario mallorquÃn afincado en China, a quien se le encargó una auditorÃa, y nos podÃa validar que el material era correcto", ha matizado.
A partir de ahà aprendieron muy rápido, según reconoce: "Luego fuimos a otros proveedores y formamos una Comisión con el director general, el subdirector de compras y yo misma. Nos repartimos el trabajo", matiza.
El momento complicado fue a comienzos de abril, cuando una de las compañÃas aéreas contratadas dice, dos dÃas antes de aterrizar en Shanghay, que no tiene los permisos aduaneros: "Ese dÃa mismo China cambia toda la normativa, porque no se adecuaba a la europea. HabÃa que devolver todo a los almacenes y fábricas para revisar el material y reetiquetar. Las colas allà eran de semanas".
Aparte, tenÃan que custodiar el material: "Prácticamente se convirtió en una subasta. Los proveedores nos subÃan el precio un dÃa sà y otro también".
Coordinación con Sanidad
Igualmente, la directora general de Salud Pública y Participación, MarÃa Antonia Font, echa la vista atrás y recuerda algunos momentos: "La coordinación con el Ministerio empezó justo después de declararse la pandemia. A finales de enero, la Comisión de Salud Pública nos convocó a una reunión extraordinaria en Madrid y nos expuso el primer protocolo a aplicar si tenÃamos un primer caso [...]. TenÃan un asesor de China que les estaba contando todo lo que estaba ocurriendo. En ese momento el problema era la población china en España, que estaba recibiendo muchos mensajes desde allÃ".

MarÃa Antonia Font, directora general de Salud Pública y Participación. Foto: ALBERTO VERA
Al llegar a Baleares, contactó con la asociación china: "Ya nos conocÃamos por un macrobrote de legionella. Junto con el Ayuntamiento de Palma de Mallorca, nos reunimos con ellos e hicimos un paseo por el barrio de Pedro Garau, donde hay muchos comercios chinos", para solidarizarse con la situación que se estaba viviendo en China. La misma asociación les expuso que estaban sufriendo un desprecio de la población autóctona hacia sus comercios, "porque pensaban que se infectarÃan de covid".
Como anécdota, ha recordado que los comercios chinos no vendÃan gel hidroalcohólico: "Les pregunté si sabÃan lo que era. Ellos no tenÃan por costumbre lavarse las manos, como marcaba el protocolo de Sanidad, por lo que les recomendé que compraran".
Luego ya llegarÃa el mes de febrero y la notificación de ese primer caso en Baleares: "Me comunican que la persona lo habÃa notificado por mail al Centro de Coordinación de Alertas y que habÃa dicho que se iba directamente al Hospital Son Espases, porque era un contacto estrecho de un caso confirmado de covid que se habÃa dado de un esquiador en Los Alpes franceses y estaba contagiado de Singapur".
Al instante se activó una maquinaria para que dicha persona no acudiera al hospital: "Nuestro primer acierto fue proteger los hospitales. TenÃamos que manejar los casos leves desde los domicilios y desde los centros de AP. Nunca agradeceré lo suficiente a AP el trabajo que hizo".
Elaboración de protocolos
"Yo hice un informe de 20 páginas de este primer caso, con 50 contactos, que presenté en el Ministerio. Una semana después empezó en Madrid la gran ola, con un único protocolo que tenÃamos del Ministerio y pensábamos que serÃa suficiente; pero no consiguió contener lo que se nos venÃa encima", detalla Font.
Es entonces cuando empieza el trabajo "arduo" de elaborar constantes protocolos: "Los primeros se llamaban planes de detección precoz, vigilancia y control de covid. En el que está ahora vigente ha desaparecido lo de detección precoz y se llama plan de vigilancia y control de covid".
"Hice un informe de 20 páginas de este primer caso, con 50 contactos, que presenté en el Ministerio de Sanidad" (MarÃa Antonia Font)
La directora general de Salud Pública y Participación explica asà cómo fue el proceso, con protocolos que cambiaban cada 15 dÃas: "El Ministerio de Sanidad cuenta con grupos de trabajo técnicos, las llamadas ponencias. Las principales que se reunÃan para elaborar los planes fueron las de vigilancia y alertas, que en nuestra comunidad recae en la misma persona. Elaboraban documentos técnicos que luego pasaban a la comisión de salud pública, donde los aprobábamos o no. Y, por último, pasaban a los Consejos Interterritoriales, pero las decisiones más técnicas se ratificaban por la comisión de Salud Pública, que nos reunÃamos una o dos veces a la semana".
Font recuerda que llegaron a 80 casos diarios, mientras Madrid pasó de 20 a 200 en un dÃa, y pronto a 3.000: "En aquel momento lo gestionábamos desde Salud Pública. Aun asÃ, con 80 casos diarios, Salud Pública se colapsó".
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Responsables sanitarios de la comunidad han abordado la pandemia en el 'Encuentro con la Sanidad de Islas Baleares', decimocuarto foro autonómico de DM por su 30 aniversario.
30 Aniversario. Encuentros autonómicos
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Carmen Torrente Villacampa. Palma de Mallorca
PolÃtica y Normativa
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