PolÃtica y Normativa
lauraibanes
Mar, 16/11/2021 - 07:00
Cannabis medicinal y recreativo

Sólo un 4,6% de españoles se opone a legalizar el uso médico del cannabis. ILUSTRACIÓN: Gabriel Sanz
Hace ahora casi un año que la ONU decidió sacar el cannabis de la lista IV, la reservada a las drogas más peligrosas sin utilidad alguna como la heroÃna, e incluirla en su lugar tan sólo en la lista I, la de drogas que hay que tener bajo control pero que presentan propiedades terapéuticas de algún tipo, como la morfina.
El cambio internacional de estatus del cannabis, adoptado en diciembre del pasado año, ha precipitado en España un debate polÃtico, social y cientÃfico que, con todo, hacÃa ya años que se barruntaba, al calor de iniciativas como la malograda proposición no de ley de Ciudadanos de 2017 para regular su uso medicinal.
Pero también, al calor de la proliferación de más de medio centenar de paÃses como Alemania, Italia o Reino Unido y de más de la mitad de los estados de Estados Unidos, que han autorizado ya su uso medicinal. Y, sobre todo, al calor de las cifras que constatan un uso generalizado del cannabis entre la población, pese a la prohibición.
Tres iniciativas para la legalización
En el último mes de octubre, tres iniciativas (de Más PaÃs, Podemos y ERC) se han puesto sobre la mesa del Congreso de los Diputados instando a una ley que regule no sólo el uso medicinal del cannabis sino también su uso recreativo, argumentando que la prohibición no ha frenado su uso -es de hecho la droga ilegal más consumida en España- y, sin embargo, trae consigo problemas como falta de control y calidad de los productos e incentiva el narcotráfico y el mercado negro.Â
Frente a esa visión en pro de la despenalización del cannabis, compartida por toda la izquierda parlamentaria y Ciudadanos, se han alzado PP y VOX, pero también el PSOE desde el Gobierno, que ha cortado de raÃz la primera iniciativa de estas caracterÃsticas en el Congreso, la presentada por Ãñigo Errejón, instando a esperar a las conclusiones de la subcomisión para el estudio del cannabis que se creó en primavera a instancias del PNV, y dejando la puerta abierta tan sólo al apoyo de los socialistas a la regulación del cannabis medicinal, pero no del cannabis recreativo.
Sólo un 4,6% de españoles se opone a legalizar el uso médico del cannabis
La falta de consenso polÃtico sobre esta regulación contrasta con el apoyo masivo que las encuestas del Consejo de Investigaciones Sociológicas (CIS) parecen dar a la legalización del cannabis terapéutico. El último barómetro del CIS que preguntó sobre esta cuestión, en abril, muestra que el 90,1% de los españoles está a favor de la “legalización del consumo de la marihuana para uso médicoâ€, tal y como está formulada la pregunta del CIS a los ciudadanos y tan sólo habrÃa un 4,6% de españoles que se opondrÃan a ese uso terapéutico, indicado en los paÃses en los que se ha autorizado con fines diversos, desde el tratamiento del dolor oncológico hasta las recetas para ayudar a dormir. El resto de ciudadanos no contesta o no sabe pronunciarse sobre la cuestión.

Población dispuesta a la legalización del cannabis. Fuente: CIS
Mucha más división hay en la sociedad cuando sobre lo que se pregunta es sobre la legalización del consumo de cannabis con fines recreativos, esto es, su paso a droga legal en condiciones semejantes al alcohol o el tabaco.
El 49% de españoles legalizarÃa el cannabis para uso recreativo
Sobre esta cuestión, la división de la sociedad española es un hecho: el 49,7% de los españoles dice estar a favor de esa legalización del cannabis con fines recreativos mientras que el 40,9% se muestra en contra de legalizar “la venta de marihuana en determinados establecimientos y condicionesâ€, tal y como se formula la pregunta en el barómetro del CIS.
Cuando se observa el perfil polÃtico de los ciudadanos apenas hay diferencias en el apoyo masivo al cannabis medicinal; sin embargo, sobre el cannabis recreativo, la negativa a legalizarlo llega a ser del 60% entre los que votaron al PP en las últimas elecciones y de sólo el 16% entre los votantes de Podemos. Los jóvenes y los hombres son más proclives a apoyar la legalización del cannabis que los mayores y las mujeres.
Un 37,5% de española ha probado el cannabisÂ
Detrás de ese respaldo de casi el 50% de la población española a la legalización del cannabis están las altas cifras de consumo que hay pese a la prohibición actual y que sitúan a España como tercer paÃs europeo de mayor consumo de cannabis entre los jóvenes, con un 19% que lo ha consumido en el último año, sólo ligeramente por detrás de Italia y Francia. La propia proposición de ley fallida de Más PaÃs recordaba, de hecho, que el 37,5% de la población española adulta ha probado el cannabis alguna vez en su vida según la encuesta EDADES, en la que se refleja también que en el último año el 14,6% de lo hombres adultos y 6,3% de las mujeres lo consumió.
Las cifras de consumo de cannabis que ponen sobre la mesa Más PaÃs y Podemos para argumentar la legalización con fines tanto medicinales como recreativos son precisamente las mismas que sacan a la luz las sociedades cientÃficas para justo lo contrario, reclamar que el cannabis se mantenga como droga ilegal y evitar asà una menor percepción del riesgo que entraña, una banalización de su uso y que las cifras sigan creciendo hasta alcanzar las de las dos drogas legales, el alcohol y el tabaco.
Red Europea REPT: "Es una puerta de entrada al tabaco y tiene graves repercusiones para la salud"
“Si existe una realidad social de consumo de cannabis habrá que abordar esa realidad social con educación y con control policial, por qué no. Muy flaco favor se va a hacer legalizándolo: es un producto adictivo, es una droga con graves repercusiones en la salud y muy relacionada con el tabaco, que sirve de puerta de entrada y potencia su consumo. Como sanitarios es imposible que estemos a favor de ese uso recreativoâ€, afirma rotundo Francisco Lozano, presidente de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo REPT-ENSP, dejando la puerta abierta en su caso a una regulación exclusivamente de sus fines terapéuticos.
SEPAR: "Nadie nos ha consultado cómo regularlo y las sociedades tenemos mucho que decir"
En lÃnea muy semejante se expresa Carlos Jiménez, presidente de la Sociedad Española de NeumologÃa (Separ) con un rotundo no a la despenalización del cannabis con fines recreativos pero también con muchas reticencias a su uso terapéutico: “El cannabis es una droga y todo lo que sea legalizar drogas provoca un aumento del consumo; la prueba la tenemos con el tabaco".
"Es una droga que tiene impacto en patologÃa respiratoria -advierte el presidente de Separ-, provoca bronquitis aguda pero también bronquitis crónica, produce cáncer de pulmón y se sabe que la utilización de cannabis es una vÃa de entrada al consumo de tabaco y además hay grandes problemas a nivel psicológico y psiquiátrico debido al uso del cannabis y por eso serÃa una pésima noticia cualquier camino a una legalización del uso recreativo del cannabisâ€.

Población dispuesta a la legalización del cannabis para uso médico. Fuente: CIS
Jiménez tiene también muchas dudas sobre su legalización con fines terapéuticos: “No hay casi datos, no hay casi evidencia sobre si ese cannabis terapéutico ha funcionado bien o mal donde se ha probado y los pocos datos que hay al respecto no se han recogido siempre de forma correcta. Es algo que hay que estudiar y pensar muy bien y sobre lo que las sociedades cientÃficas tenemos mucho que decir, no sólo NeumologÃa, sino otras muchas sociedades implicadas".
"Y de momento no sabemos nada sobre cómo se quiere regular porque nadie se ha dirigido a nosotros para que valoremos un texto o hagamos aportaciones. Si se aprueba un uso terapéutico va a ser muy importante cómo se haga, bajo estricta supervisión de un sanitario especializado, pero no sabemos si va a ser asà o noâ€, se lamenta Jiménez.
Sin evidencia clÃnica de calidad
A la falta de evidencia cientÃfica solvente sobre sus beneficios se aferra también la Sociedad Española del Dolor (SED) para dar su no al cannabis terapéutico. Desde la SED se recuerda que la Asociación Internacional para el estudio del Dolor (IASP por sus siglas en inglés) publicó ya un documento en julio de 2021 que dejaba clara su posición respecto al cannabis medicinal como tratamiento para el dolor. Según relata la SED, “el panel de expertos de la IASP identificó importantes lagunas en la investigación sobre seguridad y eficacia clÃnicas del cannabis y de los cannabinoides para aliviar el dolorâ€. Y debido a esa falta de “evidencia clÃnica de alta calidad†ni la IASP ni la SED respaldan el uso generalizado del cannabis y los cannabinoides para aliviar el dolor.
Sociedad Española del Dolor: "Los avances son prometedores, pero aún tienen que verse trasladados a medicamentos eficaces y seguros"
Además las sociedades del dolor reclaman “urgentemente estudios preclÃnicos y clÃnicosâ€, “aumentar nuestra comprensión de la biologÃa del sistema endocannabinoideâ€Â y “una investigación de alta calidad para dilucidar los tipos de dolor y caracterÃsticas de los individuos, en dónde hay beneficio o daño del uso terapéutico del cannabis y medicamentos a base de cannabinoides para el tratamiento del dolorâ€.
La SED y la IASP reconocen que “los avances cientÃficos en relación al cannabis medicinal son prometedores, pero aún tienen que verse trasladados en medicamentos eficaces y segurosâ€. Y por eso consideran que su no actual “no significa cerrar la puerta definitivamente al cannabis medicinal para el tratamiento del dolorâ€, sino tan sólo la demanda de “más estudios de alta calidad para dilucidar los beneficios y dañosâ€.Â
Sin cerrar la puerta definitiva pero aferrada también a la falta de evidencia cientÃfica actual se expresa Enriqueta Felip, nueva presidenta de la Sociedad Española de OncologÃa Médica (SEOM), una de las áreas desde las que más se está reivindicando entre las asociaciones de pacientes el uso del cannabis.Â
SEOM: "Hay estudios preclÃnicos sobre su potencial beneficios, pero sin evidencia cientÃfica sólida de momento"
“El canabidiol, un ejemplo de cannabinoide activo, tiene como principales efectos el alivio de determinados sÃntomas entre los que se encuentran el control de las náuseas y los vómitos, el estÃmulo del apetito, el alivio del dolor o la ansiedad. Estos sÃntomas pueden aparecer en el paciente con cáncer y de ahà su interés para que se evalúe su papel terapéutico en este grupo de pacientesâ€, explica Felip.
Según detalla la presidenta de SEOM “existen estudios preclÃnicos que hablan sobre el potencial papel beneficioso de los cannabinoides en el tratamiento del cáncer actuando en el bloqueo de diferentes vÃas de señalización que conducen a la muerte celular, pero sin evidencia cientÃfica sólida hasta el momento. También faltan grandes estudios con suficiente seguimiento, en diferentes tipos tumorales, para conocer el efecto real que estas sustancias pueden tener sobre el tumor y sobre el alivio de determinados sÃntomasâ€.

Consumo de cannabis en el último año. Fuente: Observatorio Europeo de Drogas.
Riesgo de efectos secundarios
Sin embargo, “a la hora de generalizar el uso de los cannabinoides es importante tener en cuenta sus potenciales efectos secundarios como el incremento de la frecuencia cardÃaca, disminución de la presión arterial, relajación muscular, enlentecimiento de la motilidad del tracto digestivo, mareos, somnolencia, depresión, alucinaciones o paranoia. Otro aspecto importante a la hora de administrar estas sustancias es que pueden ser adictivos y, por tanto, producir sÃntomas de abstinencia. Además, será recomendable realizar una revisión del resto de medicación concomitante y el tratamiento oncológico que esté recibiendo el paciente para evitar interaccionesâ€, concluye Felip.
Las advertencias de Felip no son baladÃ. La experiencia de lo sucedido en paÃses como Canadá o Estados Unidos con amplia trayectoria ya en uso de alguna forma de cannabis medicinal muestra que buena parte de los problemas del uso cotidiano que se han dado han estado asociados a la reticencias de los facultativos a prescribir cannabis ante la falta de evidencia sólida sobre sus efectos y al temor a demandas por los efectos adversos y, en paralelo a esas reticencias de buena parte del colectivo médico, al riesgo de la aparición de médicos especializados únicamente en recetar este tipo de productos.
Medicamentos, fórmulas magistrales y productos de venta libre
El contrapunto a esta visión lo ofrece David Larios, presidente de la Asociación Juristas para la Salud y portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas) en esta cuestión que urge a “regular, extender y normalizar el uso terapéutico del cannabis en España porque vamos ya muy tardeâ€.Â
Larios reconoce que en Sespas no hay una postura común de las sociedades cientÃficas sobre las proposiciones de ley de regulación integral del cannabis que se han presentado en el Congreso y que incluyen tanto el uso recreativo como el uso con fines médicos del cannabis. Sà hay, sin embargo, una posición común y a favor de lo que se refiere exclusivamente a la regulación del uso médico o medicinal y del uso terapéutico del cannabis “porque con un 90% de la población a favor y 70 paÃses que ya lo han regulado creemos no sólo que es necesario sino que hay que urgir al Gobierno y al Congreso a que se regule ya el uso terapéutico del cannabisâ€.
Larios detalla que “cerca de 300.000 personas en España con dolor crónico se podrÃan beneficiar†de esta regulación en la que habrÃa que diferenciar por una lado el uso médico o medicinal del cannabis y, por otro lado, el uso terapéutico
En su opinión, la letra pequeña de esa regulación debe contemplar por un lado el uso médico o medicinal, entendido como el que se viene dando a cualquier otro medicamento. Dentro de este uso medicinal hay sólo dos medicamentos autorizados en España que tienen cannabinol, uno para casos de epilepsia grave y otro para dolor crónico pero asociado a unas patologÃas muy concretas. Y los dos con una vÃa de administración que es además muy concreta, un jarabe y un inhaladorâ€.
Según Larios, ese uso medicinal del cannabis tan restringido “creemos que no satiface las necesidades de miles de pacientes que para paliar el dolor están acudiendo al autocultivo, al mercado negro o a los clubs de cannabis, que están en un limbo legal que parece que no se quiere aborda, para conseguir una sustancia que les aminore el dolor y les mejore la experiencia de vidaâ€.
Por esa razón, el presidente de la Asociación de Juristas para la Salud, sà cree que hay que regular, y con urgencia, el otro uso posible del cannabis, el uso terapéutico, que estarÃa dirigido a mayor número de pacientes, más patologÃas, más indicaciones y tendrÃa también más formas de administración y presentación.Â
“Sin renunciar a la incorporación de nuevos medicamentos, con su ensayo clÃnico y autorización y con su dispensación posterior en farmacia y bajo receta médica como ocurre en otros paÃses, creemos que serÃa importante añadir otras posibilidades de administración del cannabis con fines terapéuticos, que implicaran usar la propia planta y fueran destinadas a un abanico mucho más amplio de pacientes e indicacionesâ€, afirma Larios.
Diferentes porcentajes de CBD y THC y vÃas de administración
Según detalla, ese uso terapéutico deberÃa incluir “la regulación de fórmulas magistrales y preparados medicinales que se dispensarÃan en farmacia y bajo receta personalizada pudiendo modificar los porcentajes de CBD y THC, los componentes activos de la sustancia, y que podrÃan variar también la forma de administración, que podrÃa ser vÃa cutánea, vÃa inhalador u otras vÃas en función del dolor a combatirâ€.
Además de esas fórmulas magistrales, en su opinión la regulación del uso terapéutico del cannabis debe incluir también “los productos de dispensario, que ya no se dispensarÃan en farmacia ni requerirÃan receta sino que distribuirÃan en un dispensario no farmacéutico como sucede en Estados Unidos para aquellos productos de menor concentración de THC que no requieran un control médicoâ€.
El atrevimiento o desacierto de las proposiciones de ley presentadas en el Congreso, que mezclan estas tres fórmulas de regulación del cannabis, unidas al uso recreativo de la droga, sobre el que todavÃa hay mucha división social, ha dejado claro que todavÃa queda mucho trabajo por hacer antes de conseguir un consenso polÃtico, social y cientÃfico a la vez para la regulación del cannabis.
El cambio internacional de estatus del cannabis, adoptado en diciembre del pasado año, ha precipitado en España un debate polÃtico, social y cientÃfico en el que no hay consenso por ahora.
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Laura G. Ibañes
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