La malinterpretación de los datos de la pandemia daña la confianza del público.
Dos cartas publicadas en The Lancet y The Lancet Public Health en los últimos meses defienden la necesidad de evaluar de forma independiente la respuesta española ante la covid-19. Estamos de acuerdo, pero nos gustarÃa complementarlas con tres puntos que nos acercan a la ciencia abierta. Nos referimos a la confusión terminológica, la calidad de los datos y su disponibilidad.
Según las cartas, una de las razones por las que España se ha visto más afectada por la pandemia es la poca confianza que hay en el asesoramiento cientÃfico. Creemos que gran parte de esta desconfianza está ocasionada por una importante confusión terminológica. Esta se produce en prácticamente todos los medios de comunicación (con notables excepciones), y conduce a una malinterpretación de los datos y, como consecuencia, a una pérdida de confianza en los sistemas de información sanitaria, en la investigación y la epidemiologÃa.
¿Nuevos o positivos? ¿Sospechosos o confirmados?Cuando hablamos de confusión terminológica no solo nos dirigimos a investigadores, sino a comunicadores y divulgadores. Su responsabilidad es que la sociedad no se confunda y pueda también entender y combatir la pandemia. OÃmos recientemente hablar de “casos positivos†(o, a menudo, simplemente “positivosâ€), que muchas veces se confunden con los “casos nuevosâ€.
Los casos positivos son aquellos que han dado positivo en alguna prueba diagnóstica (PCR o test rápido). Es decir, personas infectadas por SARS-CoV-2, hayan desarrollado covid-19 o no. Los casos nuevos (“incidentesâ€) son los que han dado positivo por primera vez. De hecho, los casos positivos no solo incluyen los casos nuevos, sino que también incluyen aquellos que ya habÃan dado positivo previamente (a menudo más de una vez) y lo han vuelto a dar en otra prueba diagnóstica.
Por tanto, los casos positivos contabilizan más de una vez los mismos casos.
Esto hace que sea frecuente que, de un dÃa para otro, aumente el número de casos positivos (que dependen del número de pruebas realizadas) y disminuya el número de casos nuevos. De los dos conceptos, el relevante para la investigación epidemiológica es el de “casos nuevos†o “incidencia†de la enfermedad. Es decir, el número de casos nuevos en un perÃodo de tiempo determinado.
Cuando se informa de los casos positivos siempre se deberÃa acompañar de la información sobre casos nuevos, ya que es el concepto que realmente informa del contagio. Además, se deberÃa utilizar siempre el mismo perÃodo temporal. Por ejemplo, casos nuevos en las últimas 24 horas o incidencia acumulada en la última semana. En su lugar, a menudo se utilizan indistintamente y sin diferenciar.
También serÃa importante acompañar esta información con el número de pruebas positivas entre las realizadas (“tasa de positividadâ€), útil para conocer indirectamente la calidad del rastreo. Valores bajos indican que este es mejor y que se están realizando pruebas no solo a personas con sÃntomas.
Por otra parte, suelen confundirse “casos confirmados†con “casos sospechososâ€. Los casos confirmados son los casos positivos. Los sospechosos son las personas que en algún momento han presentado sÃntomas y un profesional sanitario los ha clasificado como posible caso, pero no tienen una prueba diagnóstica con resultado positivo.
Otro término que habrÃa que considerar en todas las estadÃsticas es el de “casos activosâ€. Se define como personas infectadas (PCR positivos, hayan desarrollado o no la enfermedad), menos las curadas (tanto infectadas asintomáticas como curadas de la covid-19) y las fallecidas.
En general, no se dispone de estos datos (el Ministerio de Sanidad no facilita datos de personas curadas). Además, se deberÃa discriminar entre personas infectadas y enfermas.
¿Definimos todos igual la mortalidad?Parte de la desconfianza de la sociedad y de la baja calidad de algunos trabajos de investigación están ocasionadas por problemas en la calidad de los datos. Este es un problema estructural causado por la diversidad de criterios usados en la recogida sistemática de datos clÃnicos. En otras palabras, es un error asociado a la recogida de los datos y no un fallo causado por la pandemia. Como decÃa uno de los más prestigiosos estadÃsticos de la medicina, Douglas Altman, “para maximizar el beneficio para la sociedad, no solo se necesita investigar, sino hacerlo bienâ€.
Por ese motivo, preguntarse por la calidad de los datos (también por su transparencia, validez, integridad, relevancia, exhaustividad, utilidad, generalización, objetividad, y fiabilidad) y sus diseños es algo fundamental.
Es conocida la discrepancia sobre las cifras de mortalidad a consecuencia de la covid-19. A partir del 11 de mayo, las comunidades autónomas notifican diariamente los casos confirmados de forma individualizada al Ministerio de Sanidad, quien los publica en internet. Según este informe, hasta el 30 de octubre se habrÃan producido 35.878 muertes en toda España y, por poner un ejemplo, 5.991 en Cataluña. Sin embargo, según la Generalitat, en esta Comunidad Autónoma se habrÃan producido 13.955 muertes hasta ese dÃa.
La diferencia se debe a la definición de la mortalidad como consecuencia de la covid-19: “fallecidos confirmadosâ€, según el Ministerio de Sanidad; “fallecidos confirmados y sospechososâ€, según la Generalitat de Cataluña. Es cierto que esta última definición refleja mejor la situación, pero tampoco proporciona el número real de fallecidos.
Según las estimaciones del exceso de mortalidad realizadas por el Centro Nacional de EpidemiologÃa del Instituto de Salud Carlos III, el 25 de octubre se habrÃa producido un exceso de 58.389 defunciones en el conjunto de España (44.585 entre el 11 de marzo y el 9 de mayo y 9 074 entre el 1 de septiembre y el 25 de octubre) y 13.245 en Cataluña (11 922 entre el 13 de marzo y el 8 de mayo y 778 entre el 9 de septiembre y el 25 de octubre). Esto implica unos 700 fallecidos menos que la cifra proporcionada por la Generalitat de Catalunya. Debe señalarse, además, que el MoMo contabiliza la mortalidad bruta. Es decir no todo el exceso de muertes es debido a la covid-19.
Otro concepto que debe considerarse es el de “letalidadâ€, es decir, aquellas muertes producidas por la propia infección viral. En este caso la causa inicial o fundamental del fallecimiento es la covid-19. No es lo mismo morir por esta enfermedad que morir con una infección por SARS-CoV-2. En ambos casos la PCR serÃa positiva, pero las cifras de muertes no distinguen ambas posibilidades.
También es conocido el problema sobre el número de fallecidos como consecuencia de la covid-19 en centros residenciales de personas mayores. Un documento interno del Ministerio de Sanidad estima que, hasta agosto, 19 672 personas fallecieron en esas residencias con covid-19 o sÃntomas similares (aproximadamente la mitad confirmados y la otra mitad, sospechosos).
Sin embargo, el propio Ministerio de Sanidad reconoció la baja calidad de los datos, que las Comunidades Autónomas no aportan de forma regular ni homogénea. Esto provoca errores en las fechas de fallecimiento, en las causas de muerte, en la suma de residentes, o incoherencias en la evolución temporal (por ejemplo, disminuciones en el número de fallecidos). Además, algunas comunidades no cuentan como fallecidos a residentes que murieron en hospitales, mientras que otras distinguen las personas fallecidas en distintos tipos de residencias.
¿Medimos todos igual la incidencia?Las discrepancias también se encuentran en la incidencia de la enfermedad. Los datos mostrados por el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), agencia europea que recoge datos oficiales proporcionados por los Gobiernos, coinciden con los mostrados por el Ministerio de Sanidad, proveedor de esos mismos datos, solo en términos acumulados (337.334 casos confirmados en España hasta el 13 de agosto de 2020). Sin embargo, difieren mucho en los datos de incidencia diaria y semanal.
AsÃ, según el ECDC, la incidencia en la semana del 10 al 16 de agosto fue de 28.451 casos. Según el Ministerio de Sanidad, fue de 16.269 casos (calculado como la diferencia entre los casos acumulados hasta el lunes 17 de agosto y los acumulados hasta el viernes 14 de agosto, puesto que, desde el 4 de julio, el Ministerio no publica datos los fines de semana) o 10.516 casos (calculado como la suma de la incidencia diaria desde el lunes 10 al viernes 14 de agosto, ambos incluidos).
Todos los dÃas de esa semana, la incidencia diaria proporcionada por el Ministerio fue mucho menor que la proporcionada por el ECDC (desde un 45 % inferior el viernes 14, hasta un 83% el lunes 10). Estas diferencias, que desafortunadamente no son esporádicas, no pueden explicarse exclusivamente por una falta de datos (algunos dÃas algunas comunidades no actualizan los datos por problemas técnicos) sino por una falta de calidad de los mismos.
De hecho, el informe advierte todos los dÃas que “se estaÌ realizando una validación individualizada de los casos, por lo que puede haber discrepancias respecto a la notificación de dÃas previosâ€. No son pocos los dÃas en los que algunas comunidades depuran sus datos y eliminan duplicados. Sin embargo, el Ministerio no vuelve a publicar, por lo menos en lÃnea, la serie revisada con los datos que faltan ni con los depurados. Tampoco cuando se producen cambios metodológicos (por ejemplo, hasta el 10 de mayo las comunidades notificaban al Ministerio los datos diariamente de forma agregada), de frecuencia (desde el 4 de julio no se proporcionan datos los fines de semana) y de temporalidad (los datos de defunciones hasta el 23 de mayo hacen referencia a defunciones diarias y, a partir del 24, a defunciones de los últimos 7 dÃas).
Esta práctica de no publicar toda la serie revisada no es exclusiva del Ministerio, sino que se repite en términos muy parecidos en prácticamente todas las instituciones públicas, incluidas las de las comunidades autónomas.
Tampoco se dispone de información alguna acerca de la aplicación práctica del protocolo de identificación de casos recogido en la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de covid-19. En ella se define como “caso sospechoso†aquel que presenta sÃntomas, y para el cual está indicada la realización de una PCR u otro tipo de prueba similar.
Pues bien, presentar “fiebre†(por ejemplo), en ausencia de otros sÃntomas, no conlleva la definición de “caso sospechosoâ€, y por tanto no implica la realización de la prueba PCR, a pesar de que la fiebre es el sÃntoma más frecuente de la infección. Queda a criterio de las CCAA, los servicios de salud, o la interpretación del personal médico.
Este hecho es relevante por dos razones:
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Además de los casos sintomáticos y asintomáticos, tendrÃamos también casos “no diagnosticadosâ€, que son aquellos que, presentando sÃntomas, no se les ha realizado la prueba diagnóstica. Esto facilita la transmisión comunitaria que la estrategia antes mencionada pretende combatir.
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El número de casos positivos de covid-19 entre comunidades autónomas es poco comparable, ya que dependerá de las indicaciones concretas para la transformación de los “casos no diagnosticados†en positivos.
La “repetibilidad†significa que los investigadores deben esperar producir resultados idénticos al aplicar los mismos métodos de análisis a los mismos datos para cualquier pregunta. Pero esto solo se consigue con unos datos de calidad suficiente, procedentes de un sistema de información, parafraseando al Ministerio de Sanidad, “fiable, comparable e interoperableâ€.
En cuanto al principio de la “reproducibilidadâ€, un investigador diferente deberÃa poder realizar la misma tarea en la ejecución de un análisis en una base de datos y esperar producir un resultado idéntico al del primer investigador. En esta ocasión, la reproducibilidad depende de que el sistema de información, parafraseando de nuevo al Ministerio de Sanidad, sea “accesible y transparenteâ€.
Podemos decir que la accesibilidad a los datos tiene dos componentes interrelacionados: facilidad de acceso y contenido. La accesibilidad a los datos estará muy limitada si, a pesar de que el acceso sea muy fácil, el contenido al que se accede es muy reducido o limitado.
En lo referido a la información sobre la covid-19, existe una gran facilidad de acceso. Tanto el Ministerio de Sanidad, como casi todas las comunidades y ciudades autónomas (con la excepción de Extremadura, Galicia, y Ceuta) e incluso algunos ayuntamientos (como el de Barcelona) tienen webs dedicadas a la información sobre este tema. Sin embargo, en la mayorÃa de ellas el acceso con finalidades de investigación es muy limitado, puesto que la descarga de datos solo está disponible en las webs de AndalucÃa, Canarias, Cataluña y Madrid, asà como en la web del Ministerio de Sanidad, aunque ésta solo parcialmente (casos que han precisado hospitalización, ingreso en UCI y fallecidos por comunidades autónomas).
El resto de las webs, o bien muestran los datos en formato de tablas y mapas, o solo permite descargar los documentos en formato pdf. Incluso en alguna web (como la del Ministerio) se está restringiendo últimamente el acceso a datos de ingresos en UCI o en hospital, o modificando el formato y definición de las variables. Esto dificulta su descarga, integración y comparabilidad entre las fuentes de información.
En cuanto al contenido de los datos, el panorama es bastante más desfavorable. La mayor cantidad de información la proporciona la web del Ministerio de Sanidad. Sin embargo, una parte importante de la información que dispone el Ministerio no es accesible. Por ejemplo, como dijimos, la información sobre el número de fallecidos en centros residenciales de personas mayores no se ha hecho pública, circulando solo como un documento interno ya que el propio Ministerio reconoció que la calidad de los datos dificulta su difusión. Además, las webs autonómicas o estatales no disponen de un sistema de descarga automática de las actualizaciones de los datos (sà la Organización Mundial de la Salud), por lo que esta debe hacerse de forma manual, lo que dificulta aún más los análisis.
Por otro lado, el nivel máximo de desagregación al que se tiene acceso desde la web del Ministerio es el de comunidad autónoma. La existencia de grupos vulnerables de población que experimentan desigualdades de salud y socioeconómicas es otra de las razones para que en España haya afectado más la pandemia. Esas desigualdades solo pueden ser investigadas a un nivel de desagregación mucho menor que el de comunidad autónoma.
Los datos a nivel de lo que se conoce con el nombre de “área pequeña†solo los proporcionan algunas de las webs de las comunidades autónomas. En este sentido, a nivel de provincia: Aragón, Castilla–La Mancha, Castilla-León; a nivel de comarca, departamento, distrito o área sanitaria, zona o área básica de salud: AndalucÃa, Asturias, Castilla-León, Cataluña, Madrid, Navarra, La Rioja, Valencia; a nivel de municipio: AndalucÃa, Baleares, Canarias, Cataluña, Madrid, Murcia, PaÃs Vasco, La Rioja, Valencia. Cabe señalar que ciudades grandes como Madrid o Barcelona (aunque también otras) tienen decenas de áreas o zonas básicas de salud.
Asà pues, recurriendo a las webs de las comunidades autónomas, serÃa posible estudiar las desigualdades socioeconómicas en salud y en la mortalidad por covid-19 a nivel de áreas pequeñas de distinto tamaño. Sin embargo, no es posible estudiar las desigualdades en la incidencia, ya que ninguna de las webs de las comunidades (ni tampoco de los ayuntamientos) proporciona información de la incidencia, aunque sà que lo hacen de los casos positivos. Hay que destacar que existe alguna iniciativa sin ánimo de lucro que sà que proporciona esa información a nivel de provincia.
Escasa información desagregadaPor último, si el contagio y la muerte como consecuencia de la covid-19 se produjese de forma más o menos homogénea para todas las edades bastarÃa con considerar lo que se denomina razones de incidencia o de mortalidad crudas. Es decir, incidencia o mortalidad por 100.000 habitantes, por ejemplo. Pero a diferencia del contagio, cuya tasa es muy parecida en todas las edades, las muertes se producen sobre todo en edades avanzadas.
En este caso deben utilizarse las razones de incidencia o de mortalidad estandarizadas. Es decir, diferenciar la incidencia o mortalidad por grupos de edad. Desafortunadamente, la información desagregada por grupos de edad es muy escasa a nivel nacional y se proporciona en muy pocas webs de las comunidades autónomas.
La incidencia acumulada en las últimas dos semanas se proporciona en la web del Ministerio (y, en el caso de la incidencia acumulada desde el 10 de mayo, desagregada además de por edad también por sexo), aunque para toda España, sin desagregar por comunidades autónomas. AndalucÃa (por distrito sanitario), Castilla-León (por provincia) y Cataluña (por comarca) proporcionan en sus webs información desagregada por edad y sexo.
Por otra parte, también desagregan la información por edad y sexo, la Comunidad Valenciana, aunque no de forma desagregada a nivel de áreas pequeñas, y el PaÃs Vasco, aunque sólo para el dÃa de la consulta, no permitiendo recuperar la información retrospectiva.
En 2019, la Real Sociedad de EstadÃstica británica publicó un informe en el cual ofreció diez recomendaciones sobre cómo el gobierno del Reino Unido podÃa mejorar sus sistemas de información. Las recomendaciones las divide en tres apartados: datos para una mejor formulación de polÃticas, los datos como motor de la productividad y prosperidad, y datos para fortalecer la democracia y confiabilidad.
En este sentido creemos que el conjunto de medidas emprendidas y que se puedan emprender para combatir la pandemia podrÃa ser calificado como formulación de polÃticas.
AsÃ, en el informe se lee que existe una gran oportunidad para una adopción de medidas más eficaz si se utilizan los datos para informar, lo que se está haciendo, y señala diversos aspectos en los que las instituciones públicas deberÃan enfocarse. Entre ellos: que se debe seguir avanzando en la apertura de los datos procedentes de las instituciones públicas (datos abiertos) y que tanto los investigadores como la opinión pública deben tener acceso a esos datos siempre que sea con fines de investigación y de educación cientÃfica para ayudar a la mejora de toma de decisiones para la Salud Pública y la prevención de enfermedades como la covid-19.
Firmantes:
Marc Saez Zafra, Universidad de Girona; Adolfo Figueiras Guzmán, Universidad de Santiago de Compostela; Ainhoa Alustiza Galarza, Max Planck Institute for Demographic Research; Alberto Ruiz Cantero, Escuela Andaluza de Salud Pública; Alexandre Medeiros de Figueiredo, Universidad Federal de ParaÃba; Alex Sánchez-Pla, Universidad de Barcelona; Anabel Forte Deltell, Universidad de Valencia; Andrés Cabrera León, Escuela Andaluza de Salud Pública; Antonio Daponte Codina, Escuela Andaluza de Salud Pública; Aurelio Tobias, Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC); Carmen Sánchez-Cantalejo Garrido, Escuela Andaluza de Salud Pública; David Blanco de Tena-Dávila, Universidad Internacional de Cataluña; Dominic Royé, Universidad de Santiago de Compostela; Erik Cobo Valeri, Universidad Politécnica de Cataluña-BarcelonaTech; Gemma Molist, Universidad de Vic–Universidad Central de Cataluña; Guadalupe Gómez Melis, Universidad Politécnica de Cataluña-BarcelonaTech; Inmaculada Mateo Rodriguez, Escuela Andaluza de Salud Pública; Jorge Casillas, Universidad de Granada; Jorge Mateu, Universidad Jaume I; José Antonio González Alastrué, Universidad Politécnica de Cataluña-BarcelonaTech; Juan A. Cayla Buqueras, Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona (UITB); Juan Guà rdia Olmos, Universidad de Barcelona; Maria A Barceló Rado, Universidad de Gerona; MarÃa del Mar Rueda GarcÃa, Universidad de Granada; Martà Casals, Universidad de Vic–Universidad Central de Cataluña; Pau Fonseca i Casas, Universidad Politécnica de Cataluña-BarcelonaTech; Salvador Macip, UOC-Universidad Oberta de Cataluña; Sergi Trias-Llimós, Universidad Autónoma de Barcelona; Timothy L M Riffe, Max Planck Institute for Demographic Research; Ulises Cortés, Universidad Politécnica de Cataluña- BarcelonaTech.
También han participado en la elaboración de este artÃculo Fernando Rosell Ortiz, médico de emergencias y coordinador del Registro Español de Parada Cardiaca Extrahospitalaria; Pilar Rueda de la Puerta, directora técnica del Observatorio de Salud y Medio Ambiente de Andalucia (OSMAN) y Ray G. Butler, CEO de Butler Scientifics.
Un grupo de investigadores españoles de varias universidades y centros públicos aclaran la confusión con los datos de la pandemia en nuestro paÃs. coronavirus Off The Conversation Medicina Preventiva y Salud Pública Off
Realización de un test covid por un farmacéutico.
Manuel MartÃnez-Sellés, el pasado jueves, en la sede del Icomem, minutos después de proclamarse ganador de las elecciones (FotografÃas: José Luis Pindado)
Sanitaria recorriendo uno de los pasillos de Ifema, donde se instaló en Madrid un hospital de campaña (Alberto Di Lolli)
Varios agentes de la Guardia Civil controlan los accesos a la localidad cántabra de Santoña, este miércoles, que afronta las primeras horas de las medidas de restricción decretadas por la ConsejerÃa de Sanidad y avaladas por el juez. (EFE/Pedro Puente Hoyos)
Una calle de Santander tras el toque de queda.
Llegados a este punto, cada vez hay más voces que argumentan a favor de cambios en la regulación ordinaria. ¿Cuál es la postura del Ejecutivo? La vicepresidenta Carmen Calvo anunció la intención de acometer estos cambios en la legislación sanitaria en una intervención en el Senado en el mes de mayo. Además, su intención era hacerlo "de manera urgente" para no tener que acudir al estado de alarma. Desde entonces, no ha habido ninguna manifestación a favor de esta posibilidad que, de manera insistente, defiende el grupo de la oposición.
En la II Guerra Mundial, Roma estuvo ocupada por las tropas alemanas desde el 8 de septiembre de 1943 hasta el 4 de junio de 1944
Ana Pastor, vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados. (FOTO: Luis Camacho/José Luis Pindado/Mauricio Skrycky)
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en rueda de prensa tras el Consejo Interterritorial.
la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel DÃaz Ayuso, visita una farmacia de la capital, con Elena Mantilla, directora General de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, el presidente del COF de Madrid, Luis González DÃez.
Luis González DÃez, presidente del COF de Madrid, con Isabel DÃaz Ayuso, presidenta dela Comunidad de Madrid, y Lourdes Nestares, farmacéutica.
Los datos de este miércoles muestran que, en los últimos siete dÃas, 4.710 pacientes han sido hospitalizados a causa de la covid-19.
Carolina Darias, ministra de PolÃtica Territorial y Función Pública, y Salvador Illa, ministro de Sanidad, durante la reunión virtual del Consejo Interterritorial del SNS.
Varias comunidades están planteando modificar unilateralmente jornada y permisos de los sanitarios
Big Data en salud.
Visita de la presidenta de Madrid Isabel DÃaz Ayuso y la ConsejerÃa de Sanidad a las obras del nuevo Hospital público de Emergencias Enfermera Isabel Zendal en Valdebebas (Foto: Comunidad de Madrid)
Luis de Palacio.
Los tensiómetros son claves para vigilar el riesgo vascular de las personas.
Niños con mascarilla en Japón. (EFE/Diego Azubel)
Josefa Rivera, MarÃa José Mellado y Juan Ruiz-Canela, de la AEP.
Luján Soler, decana del Codinma, y Luis González, presidente del COF de Madrid, durante la firma del convenio marco.
En un tercio de los casos, la covid-19 altera algunas funciones neurocognitivas.
La directora general para el Servicio Público de Justicia, Concha López-Yuste; la fiscal general del Estado, Dolores Delgado; el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y Antonio Alonso, director del Instituto Nacional de ToxicologÃa y Ciencias Forenses, en la presentación de la GuÃa del uso forense del ADN.
La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, el ministro de Justicia, Juan Carlos Camp y la directora general para el Servicio Público de Justicia, Concha López-Yuste, en la presentación de la guÃa.
Obtención de la muestra de ADN
Lluis Masana, de la Unidad de Investigación de LÃpidos y Arteriosclerosis del Departamento de Medicina y CirugÃa de la Universidad Rovira i Virgili, ha coordinado el estudio.
Reloj.
Martà Duran-Ferrer, Iñaki MartÃn-Subero y ElÃas Campo, principales autores del estudio.
Fernando Simón, director del CCAES.
La covid-19 tiene un efecto protrombótico en algunos pacientes.
Foro de debate organizado por Angelini Pharma
La campaña busca fomentar la notificación de sospechas de RAM tanto por parte de profesionales sanitarios como de ciudadanos.
El ministro Salvador Illa y su equipo se reúnen virtualmente con el consejero de Asturias, Pablo Fernández.
Cultivo de células madre mesenquimales
FermÃn Sánchez-Guijo MartÃn. Ãrea de Terapia Celular y Servicio de HematologÃa del Hospital Universitario de Salamanca
Vanessa RoldaÌn y JoseÌ Miguel Rivera, dos de los autores, en los laboratorios del Hospital General Morales Meseguer, en Murcia.
Un voluntario de MSF acompaña a una anciana en una residencia (Olmo Calvo/MSF)
Top Doctors


Ramón GarcÃa Sanz, presidente de la Sociedad Española de HematologÃa y Hemoterapia (SEHH).
Con diabetes o sin ella, la hiperglucemia es un factor agravante en pacientes con covid-19.
El cirujano Juan Carlos de AgustÃn (Hospital Gregorio Marañón) con Albar (uno de sus pacientes) y su padre Iván. (FOTO: José L. Pindado)
MarÃa Cruz MartÃn Delgado, presidente de la Federación Panamericana e Ibérica de Medicina CrÃtica y Terapia Intensiva (FEPIMCTI).
Hospital de Andorra.
Test rápido covid realizado en una farmacia de Orense.
Salvador Illa, ministro de Sanidad.
Ronald Lavater, director ejecutivo entrante, de la IHF.
Los análisis del CIE apuntan a que aproximadamente el 10% de los casos infectados por Covid-19 a nivel global son de trabajadores sanitarios.
Imagen de la campaña de sensibilización en Málaga.
Josep Baselga.
Alba Vergés, consejera de Salud de Cataluña.
Levantar la voz contra las pseudoterapias
Donald Trump se convirtió en el promotor mundial de la hidroxicloroquina, pero no evitó su contagio.
Evaluación del Plan Nacional de Terapias Avanzadas
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Los pacientes con hiperpigmentación deben evitar la aplicación de cosméticos que puedan provocar fotosensibilidad.
Un 25% de los médicos usan Twitter, según un sondeo de la Organización Médica Colegial (OMC)
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Bando de Buitrago de Lozoya donde la farmacéutica Raquel Casado ofrecÃa su servicio domiciliario de medicamentos.
Bando de Buitrago de Lozoya donde la farmacéutica Raquel Casado ofrecÃa su servicio domiciliario de medicamentos.
Una de las ancianas atendidas por Raquel Casado durante el anterior estado de alarma.
Medicamentos dejados por Raquel Casado en la puerta de un domicilio.
Raquel Casado, en su farmacia de Buitrago de Lozoya (Madrid)./ J. MartÃnez
La farmacéutica Raquel Casado con una de sus pacientes, de más de 90 años.
Los suplementos pueden tener efectos secundarios.
Imágenes SEM de unas célula madres mesenquimales en cultivo e imágenes de microvesÃcula (diámetro 460 nm) y el conjunto de exosomas (diámetro medio 140nm) secretados por las células MSCs.
Los médicos de ejercicio llibre se enfrentan a una brutal bajada de los ingresos por la epidemia del coronavirus
Verónica Real es supervisora de EnfermerÃa en el Servicio de Urgencias Extrahospitalarias de la Comunidad de Madrid Summa 112 y ha sido directora de EnfermerÃa en el Hospital Covid-19 Ifema. FOTO: Luis Camacho.
Tras más de tres décadas de actividad sindical nacional y autonómica, Andrés Cánovas cede el testigo en CESM-CV a sus sucesores.
Pregunta. Tiene usted a sus espaldas muchos años de vivencias y lucha sindical ¿Cómo valora la situación actual del colectivo médico en nuestro paÃs?
La vacuna DTP puede proteger del coronavirus.
El análisis de datos masivos necesita de un desarrollo tecnológico de gran capacidad de computación.
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El virus se acumula en boca y nariz durante dÃas antes de entrar en el orgnaismo.
Javier Xercavins. Centro Médico Dr. Xercavins, de Barcelona
Deben eliminarse de la mesa objetos con los que se pueda agredir. (ILUSTRACIÓN: Miguel Santamarina)
Si un farmacéutico está en periodo de pruebas no debe avisar con antelación que rescinde el contraro.
El infarto puede manifestarse de distinta forma en los hombres que en las mujeres.
España ha superado ya el millón de casos detectados oficialmente
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Los códigos de seguimiento permiten hacer campañas 'on line' personalizadas y medir su impacto.
Productos que componen la gama Elancyl, ahora de Cantabria Labs.
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Fue elegido ayer por unanimidad en las asambleas generales de la distribución farmacéutica cooperativista celebrada de forma virtual.
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Gema Suárez Mellado
La inspección no puede acceder a las farmacias como si se tratase de un elefante en una cacharrerÃa, ya que serÃa posible invocar la nulidad del procedimiento.
José Luis Jiménez, catedrático de QuÃmica y Ciencias Ambientales de la Universidad de Colorado, en Boulder (Estados Unidos) y uno de los mayores expertos mundiales en aerosoles.
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Rodrigo Gutiérrez, director de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad (José Luis Pindado)