PsiquiatrÃa
raquelserrano
Lun, 28/08/2023 - 08:00
Por sus caracterÃsticas permiten realizar una atención holÃstica

Javier Urra y Celso Arango en el Hospital de DÃa Retiro Recurra GINSO, en Madrid. Foto: JOSÉ LUIS PINDADO.
El incremento en los problemas de salud mental, que ya venÃan observándose desde hace años, han experimentado un 'boom' como otro tipo de secuela originada por la pandemia por covid-19. Ha afectado a la población mundial, a todas las franjas etarias y, muy especialmente, en los paÃses desarrollados. Sin embargo, los problemas de salud mental siempre han estado ahÃ; sigilosos, encubiertos, pero presentes.
La OMS considera su atención como una prioridad, subrayando la urgencia de adoptar medidas y recursos para fortalecer y ofrecer respuestas rápidas a personas en situación de riesgo que, como los menores, han visto como su salud mental empeoraba, sobre todo, a partir de la pandemia de forma que se ha producido un aumento de hasta el 47% en los trastornos mentales en España.
En Europa, y según un informe reciente de Unicef, el 19% de los niños de entre 15 y 19 años sufre un problema de salud mental, un 16% en el caso de las niñas. En el tramo de 10 a 14 años, el porcentaje es del 15,6% de niños y del 14,8% de niñas.
Asà las cosas, el mensaje primordial es una urgente necesidad de analizar los factores implicados en este empeoramiento con el fin de llevar a cabo prevenciones primarias, pero también dotar de recursos a los sistemas especializados en salud mental para que, una vez que los trastornos y patologÃas hagan acto de presencia, sean capaces de controlar su evolución.Â
Perfectos aliadosÂ
Uno de estos recursos, imprescindible para un elevado porcentaje de personas afectadas, y muy especÃficamente para niños y adolescentes, se encuentran en la asistencia que se ofrece desde los hospitales de dÃa orientados a la salud mental.
Representan un punto intermedio entre la terapia ambulatoria y el ingreso residencial y por sus especiales caracterÃsticas constituyen un recurso que puede convertirse en el perfecto aliado para controlar y recobrar el equilibrio mental en la población infanto-juvenil.
En este tipo de centros, en los que los jóvenes son atendidos por personal sanitario especializado en PsiquiatrÃa y EnfermerÃa, entre otros profesionales, ofrecen una red social de apoyo a los menores a través de un tratamiento intensivo y durante un tiempo limitado.
Sin embargo, la dura realidad -y asà lo ponen de manifiesto los datos del último Libro Blanco de la PsiquiatrÃa en España, elaborado por la Sociedad Española de PsiquiatrÃa y Salud Mental-, en nuestro paÃs no existe todavÃa un adecuado número de hospitales de dÃa.
"La mayor carencia en la cartera de servicios asistencial son los recursos intermedios. Las listas de espera para ser atendidos en hospitales de dÃa del sistema público de salud -centros de cuidados intermedios- se sitúan en cerca de un año, tiempo inasumible para una persona que necesita una terapia lo suficientemente intensiva como para seguir con una vida normal. Si no la reciben, muchos de esos niños y adolescentes no pueden acudir al centro educativo -al colegio o al instituto-, se quedan en casa esperando y, en muchas ocasiones, con un padre o madre que deben dejar de trabajar".

Celso Arango insiste en la importancia de la atención multimodal y multidisciplinar. Foto: JOSÉ LUIS PINDADO.
Asà de contundente se muestra Celso Arango, director del Instituto de PsiquiatrÃa y Salud Mental y jefe del Servicio de PsiquiatrÃa del Niño y Adolescente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, asà como asesor en PsiquiatrÃa y Salud Mental para el Hospital de DÃa Retiro Recurra GINSO, en Madrid, un nuevo centro que abrió sus puertas a principios de 2023, bajo la dirección clÃnica del que fuera el primer Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid desde 1996 hasta 2001, Javier Urra, doctor en PsicologÃa con especialidad de ClÃnica, pedagogo y terapeuta.
"Después de detectar, durante muchos años, esta necesidad y observando que los recursos intermedios son el área más importante de atención sanitaria en salud mental, se decidió abrir el Hospital de DÃa Retiro Recurra GINSO por el que ya han pasado 15 niños y jóvenes con distintos problemas de salud mental", señala Urra.
Arango subraya que los hospitales de dÃa del sistema público de salud son, cuantitativamente, insuficientes. "En adolescentes, por ejemplo, tenemos listas de espera de un año. Un año en la vida de un joven de 13 años, por ejemplo, supone un 10% de la vida que lleva vivida y de los 13 a los 14 años pueden pasar cosas trascendentales en la vida de una persona. Sin duda, los recursos intermedios, como lo son los hospitales de dÃa, son una de las grandes carencias del sistema actual y no hay que olvidar que con su atención se evitan ingresos hospitalarios".
El asesor cientÃfico lo deja claro: un hospital de dÃa se dedica fundamentalmente a prevención secundaria. "Ya ha sucedido algo, el trastorno que sea ha aparecido y lo que hay que hacer es que no vaya a más y no derive en otra patologÃa más grave".
"Estos centros son perfectos para una intervención intensiva, aguda en algunos casos, pero en un medio no restrictivo"
Para ello, y según su experiencia, es necesario un abordaje integral psicoterapéutico y farmacológico, si este es necesario. En una palabra, una asistencia para que "la persona se mantenga en el medio en el que está, pluridisciplinar y multidimensional, que recoja todas las etapas y aspectos de la vida: educativo, social, biológico, de alimentación, de higiene, de estilo de vida saludable, de interacción familiar, de psicoterapia individual, de intervenciones con los padres y del núcleo familiar. Es una visión holÃstica del niño, del adolescente, del joven en el mundo. No es simplista, no se reduce a una pastilla. Son problemas complejos a los que hay que dar soluciones complejas".
Con esta pauta tanto asistencial como de vida, el nuevo centro de DÃa Retiro Recurra GINSO asiste a jóvenes que presentan dificultades de adaptación en la convivencia familiar, escolar o social debido a alteraciones psicológicas o a la existencia de un diagnóstico de problemática de salud mental.
Para ello, cuenta con distintos espacios e instalaciones que prestan servicio especializado a adolescentes con edades comprendidas entre los 12 y los 21 años que precisan atención a esas distintas necesidades, también las lúdicas y de tiempo libre. Urra señala que, en este momento por ejemplo, también se están detectando muchos problemas relacionados con la anorexia, sobre todo mujeres y de menor edad; entre los 13 y los 17 años".
Arango detalla que la atención se orienta a adolescentes, "gente joven con trastornos mentales de cualquier tipo: conducta alimentaria, trastorno obsesivo-compulsivo, trastornos de la personalidad o afectivos graves, que requieren una intervención intensiva, a veces aguda, pero en no en un medio restrictivo como puede ser una unidad de hospitalización. Esta puede ser, en ocasiones, necesaria pero sólo cuando han fracasado anteriores abordajes y no hay otra alternativa. Desde luego, estos centros son una excelente alternativa a las unidades de hospitalización".Â
Urra explica que en este hospital de dÃa, los jóvenes permanecen entre 8 y 9 horas diarias realizando multitud de actividades, incluida la educativa para lo que cuentan con un profesor, tal y como ocurre en las aulas hospitalarias.
El equipo del centro, coordinado por la psicóloga y subdirectora médica Beatriz Urra, está formado además por otros nueve profesionales entre psiquiatras, psicólogos clÃnicos, médicos, terapeutas ocupacionales, monitores de ocio y tiempo libre, maestros y administrativos, todos ellos especializados en el tratamiento de trastornos de conducta como dependencia a las nuevas tecnologÃas (Trics), consumo de sustancias, trastornos de la conducta alimentaria (TCA), dificultades de aprendizaje y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (Tdah), trastorno leve del espectro autista y diversidad sexual y de género, entre otros.
La premisa de ingreso es que los jóvenes deben contar con un mÃnimo de capacidades cognitivas, suficientes para el aprovechamiento óptimo del proceso terapéutico y psicoeducativo y, por supuesto, con el consentimiento de sus progenitores.

Javier Urra considera que estos centros controlan la patologÃa, pero también enseñar a afrontar la vida. Foto: JOSÉ LUIS PINDADO.
"En el hospital, reciben tratamiento terapéutico, educativo y formativo a través de talleres que les ayudan a tener una mayor autonomÃa. Atendemos a jóvenes con trastornos de conducta que por su complejidad no puedan ser tratados en otros centros y cuyas caracterÃsticas requieran de un tratamiento más continuado en el tiempo", explica Urra quien subraya que "es como una familia, pero se trabaja con el grupo como elemento terapéutico porque pasan muchas horas aquà estabilizando su salud mental y madurando también para afrontar la vida".Â
Existe flexibilidad horaria, pero normalmente inician sus actividades a las 9 de la mañana y que suelen prolongar hasta las 6-7 de la tarde, momento en el que vuelven a sus casas.Â
"El beneficio se empieza a notar a partir de los 6 meses, pero cada persona tiene sus necesidades y su terapia individualizada"Â
Sobre el tiempo estimado en que el beneficio de este tipo de actuaciones se hace presente en la vida de los jóvenes, Urra señala que, "a pesar de que se empiezan a observar cambios en los menores a partir de los 6 meses, la estancia media en el centro depende de las dificultades que presenten el menor y su familia, ya que cada paciente tendrá un tratamiento individualizado y adaptado a las necesidades de su patologÃa".Â
Para Arango, en este hospital de dÃa, se pretende ofrecer respuesta a esa 'zona gris', la que está entre los extremos, que es la que siempre queda más desabastecida. "Mayoritariamente en un segmento de la población que, de forma creciente y en las últimas décadas, ha incrementado en lo que se refiere a su incidencia de trastornos mentales de mayor gravedad y de inicio cada vez más temprano. Sin duda, esta asistencia es una buena inversión porque se hace en una edad en la que todavÃa se puede prevenir, de forma más secundaria, la evolución a trastornos mentales más graves o a una mayor discapacidad".Â
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Celso Arango: "Hacer prevención primaria en salud mental no es ciencia ficción", El hospital de dÃa, una pieza clave en el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria, Menos ingresos con un nuevo hospital de dÃa para trastorno mental grave
Lo que este psiquiatra tiene claro es que la asistencia en un hospital de dÃa "permite realizar un diagnóstico que no ofrece una consulta extern
Los recursos intermedios especializados en salud mental reducen ingresos hospitalarios y abordan las patologÃas de una forma holÃstica. Es un bien preciado, pero todavÃa escaso.
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Raquel Serrano. Madrid
Medicina Preventiva y Salud Pública
PsicologÃa
EnfermerÃa de la Salud Mental
PediatrÃa
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