
Sensogenoma es un proyecto único y pionero para estudiar el impacto de la música en la salud de las personas a través de conciertos experimentales. Es una iniciativa impulsada por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), en colaboración con la Real Filarmónica de Galicia y el Auditorio de Galicia de la capital gallega. Hasta hoy han participado más de 3.000 personas y se han recogido más de 3.000 muestras biológicas (de sangre y saliva) entre los asistentes a los conciertos.
Es un proyecto liderado por Antonio Salas Ellacuriaga, catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela; Federico Martinón Torres, jefe del servicio de Pediatría del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago y responsable de los grupos de investigación multidisciplinar de Genética de Poblaciones en Biomedicina y de Investigación en Genética, Vacunas y Enfermedades Infecciosas; y por Laura Navarro Ramón, musicóloga y coordinadora de Sensogenoma.
“La pregunta que planteamos era completamente transgresora: ¿puede la música modificar la expresión de nuestros genes?”, ha significado Federico Martinón para ilustrar el alcance del reto de los investigadores. Demostraron en primer lugar que cientos de genes se expresan de forma diferencial antes y después del estímulo musical, lo que midieron a través de muestran en sangre. Posteriormente, publicaron que específicamente en los pacientes con deterioro cognitivo, esos cambios son más intensos y se producen de manera compensatoria: “Esa intensidad va en contra de la señal patológica, es decir, ese impacto funcional tiende a corregir esos defectos que tienen en la expresión por su enfermedad”.
El siguiente paso fue comprobar qué sucedía en la saliva, si se podía medir, si la respuesta era diferencial y qué tipo de coincidencia había con los hallazgos anteriores: “Y fuimos capaces de demostrar que se puede medir, que la respuesta es diferencial, y lo más importante, que los genes que se expresan diferencialmente en las personas con deterioro cognitivo, lo hacen de forma compensadora”. Aunque ha reconocido que queda camino por recorrer y que todavía no se puede probar, Martinón infiere una conjetura esperanzadora: “Molecularmente parece que la música trata de devolver el cerebro de estos pacientes a su situación de salud, tiende a normalizar la respuesta genética funcional que es patológica por su enfermedad y acercarla a la de una persona sana”.
La saliva, eco de lo que sucede en el cerebroAntonio Salas destaca que los resultados en saliva superan las expectativas de los investigadores: “En la saliva también recogemos el eco de lo que sucede en el cerebro, y no solo lo vemos, sino que lo hacemos con más intensidad, vemos una señal más intensa, observamos que hay más genes que se estimulan por efecto de la música”.
Salas considera llamativo que sean los genes que están alterados los que se expresan de manera compensatoria a lo que sucede con la enfermedad: “Y con ello no solo sabemos de genes concretos, sino también de módulos de expresión génica que tienen un sentido conjunto. Vemos que hay módulos de todo ese universo de genes que están relacionados con funciones muy importantes en el cerebro, por ejemplo, con una respuesta inmunitaria en el cerebro”.
Primeros resultados del proyecto Sensogenoma: los pacientes con demencia tienen mayor sensibilidad a la música, 'Música en Vena' cambia la banda sonora de los hospitales y el humor de los enfermos, La música provoca una respuesta genética diferente en pacientes con Alzheimer Genes significativamente alterados Los genes LGALS3 y CXCL8 son los más significativamente alterados en los pacientes con Alzheimer o deterioro cog El proyecto Sensogenoma confirma que el estímulo musical induce cambios en la expresión génica en la saliva de pacientes con deterioro cognitivo. Off María Lagoa Off














Enrique Ordieres, frente a una de las zonas en las instalaciones de Cinfa que dan visibilidad a las personas que conviven con la enfermedad. Foto: ARABA PRESS.


Gloria Carrasco, de L´Oréal Dermatological Beauty. Foto: L´OREAL.

















Mónica Garcia, ministra de Sanidad, durante su intervención en la Asamblea General de la ONU. Foto: MINISTERIO DE SANIDAD.































El bailaor Jesús Carmona. Foto: ÁNGEL NAVARRETE.







Vista aérea nocturna del Primer Hospital Afiliado de la Universidad de Zhengzhou. Foto: CGGN


























