BPS: tres siglas que llevan a la certificación
manuelbustelo
Mar, 25/04/2023 - 08:00

El BPS reconoce la cualificación y las capacidades del farmacéutico en un área sanitaria especÃfica.
BPS: tres siglas que llevan a la certificación
Manuel F. Bustelo. Madrid
Conceptualmente hablando, BPS pueden parecer solo tres siglas: las siglas de Board of Pharmacy Specialties, que en castellano vendrÃa a traducirse como Consejo de Especialidades Farmacéuticas. Pero en la práctica profesional son mucho más: suponen una certificación internacional que concede la Asociación Estadounidense de Farmacéuticos (APhA) y que reconoce la cualificación y las capacidades del farmacéutico en un área sanitaria especÃfica. Dicho de otra manera, son la llave de una superespecialización que permite al farmacéutico ampliar sus conocimientos, potenciar su carácter clÃnico y consolidar su valor como profesional integrado en los equipos multidisciplinares.
Esta certificación, que cuenta con una trayectoria de más de cuatro décadas, oferta a dÃa de hoy hasta 14 modalidades distintas de superespecialización: Farmacia de Atención Ambulatoria, Farmacia de CardiologÃa, Farmacia de Preparados Estériles Compuestos, Farmacia de Cuidados Intensivos, Farmacia de Medicina de Urgencias, Farmacia Geriátrica, Farmacia de Enfermedades Infecciosas, Farmacia Nuclear, Farmacia de Soporte Nutricional, Farmacia Oncológica, Farmacia Pediátrica, Farmacoterapia, Farmacia Psiquiátrica y Farmacia de Trasplante de Órganos Sólidos.
Se trata de una certificación cada vez más extendida en España cuyo perfil más común es el del farmacéutico de hospital. De hecho, la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) apuesta por esta formación a través de su propio programa de becas, ofreciendo ayudas para acceder a varias modalidades de BPS. Desde esta sociedad cientÃfica, Edurne Fernández de Gamarra explica a CF: "Nuestro programa busca ser un trampolÃn para impulsar y hacer más fácil el camino de la certificación. Se trata de un tÃtulo muy riguroso, que cumple unos estándares de certificación y recertificación, con una importante orientación clÃnica y que supone una formación continuada reconocida".
Unido a esto, defiende el gran valor que aportan los BPS: "Su objetivo es dotar de herramientas al farmacéutico para poder realizar actividades clÃnicas, integrarse en los equipos y participar más activamente". Además, recuerda que esta titulación lleva aparejada una recertificación que el profesional debe realizar cada siete años para revalidar conocimientos. "Al final, estos certificados ayudan a que se pueda mejorar todo el abordaje clÃnico de los problemas farmacoterapéuticos que tienen los pacientes en el contexto de los equipos multidisciplinares y proporciona herramientas para la práctica clÃnica diaria", concluye.
Si algo queda claro en este reportaje es que la obtención del BPS lleva detrás mucho trabajo, tiempo y sacrificio, y que obliga a una actualización continua. Sin embargo, todo queda compensado con el conocimiento y la visión clÃnica que aporta. Asà lo transmiten tres profesionales que han compartido con este periódico cómo ha sido el proceso para obtenerlo, qué les ha aportado y por qué consideran que es una herramienta clave.

Beatriz Salazar, farmacéutica adjunta del Servicio de Farmacia del Hospital Naval de Ferrol (La Coruña) y miembro del Grupo de Trabajo de NeuropsiquiatrÃa de la SEFH, cuenta con el BPS de Farmacia Psiquiátrica.
Beatriz Salazar: "El BPS te permite integrar todos los conocimientos de la especialidad y saber aplicarlos en la práctica y en el trabajo diario"
Manuel F. Bustelo. Madrid
Beatriz Salazar, farmacéutica adjunta del Servicio de Farmacia del Hospital Naval de Ferrol (La Coruña) y miembro del Grupo de Trabajo de NeuropsiquiatrÃa de la SEFH, cuenta con el BPS de Farmacia Psiquiátrica. Su especialización en este ámbito comenzó a fraguarse cuando fue designada para trabajar en el Servicio de PsiquiatrÃa del hospital como responsable del pilotaje de un proyecto de dispensación automatizada de medicamentos dentro de este servicio. "Esa llegada fue como aterrizar en un mundo algo desconocido para mÃ, ya que dentro de la residencia de Farmacia Hospitalaria, Salud Mental es un área en la que se ahonda poco y de la que se aprende, como se suele decir, lo básico".
No tardó en congeniar con el equipo del servicio y, poco a poco, su trabajo fue creciendo asistencial y profesionalmente. "Fue un descubrimiento. Fue como encontrar mi pasión dentro de la Farmacia Hospitalaria. Empecé a trabajar con ellos y fui conociendo todo: hospitalización de agudos, rehabilitación ambulatoria, consultas... Y al poco de empezar a trabajar fue cuando surgió la posibilidad de obtener el BPS de Farmacia Psiquiátrica".
Lo obtuvo a través de una beca de la SEFH. "Yo no sabÃa que existÃa esta especialidad en el BPS y cuando salió la beca, me animé. SabÃa que habÃa encontrado la horma de mi zapato y no querÃa dejar pasar la oportunidad", señala la farmacéutica.
Dedicación
Tomada la decisión, se puso manos a la obra para obtenerlo, sabiendo que iba a requerir mucha dedicación. "Supone un esfuerzo importante. La preparación del examen lleva en torno a un año y precisa de muchÃsimo tiempo, sobre todo los últimos meses. En mi caso, trabajaba por la mañana y estudiaba por la tarde".
Eso sÃ, una vez lo obtuvo, todo el trabajo y tiempo dedicados dieron su fruto: "El BPS te da un conocimiento clÃnico muy importante, algo que es esencial para el farmacéutico de hospital; y en un área como esta, la PsiquiatrÃa, estamos hablando de patologÃas muy complejas y, en muchos casos, poco conocidas si no estás dentro de este ámbito. El BPS te permite integrar todos los campos y conocimientos de la especialidad y saber aplicarlos en la práctica y en el trabajo del dÃa a dÃa. Te da una visión global de todo el trabajo que realiza el equipo multidisciplinar, cada uno desde su ámbito de actuación".
A la hora de hablar sobre cómo esta especialización le ha permitido reforzar el papel que desempeña dentro de ese equipo multidisciplinar, Salazar se muestra convencida: "Antes de tener el BPS yo ya estaba bastante integrada en el equipo, pero este tÃtulo me permitió culminar esa integración incorporando el conocimiento que me faltaba. Tener un conocimiento mayor de todo el campo de la Salud Mental te permite aportar mucho más al equipo asistencial".

Beatriz Salazar, en el centro, flanqueada por el jefe de servicio, psiquiatras y la enfermera del Servicio de PsiquiatrÃa del centro hospitalario. Foto: ARABA PRESS
Sobre cómo es el trabajo que realiza dentro del servicio, para explicarlo de un modo resumido lo divide en dos partes: la labor en la Unidad de Hospitalización de Pacientes Agudos y el trabajo en rehabilitación de pacientes y consultas externas. En el primero de ellos, explica que todas las semanas realiza, junto al resto del equipo, una evaluación detallada de cada paciente. "Me consultan dudas que puedan tener e intervengo directamente en la selección del mejor tratamiento y en los ajustes de dosis. Además, analizamos conjuntamente la mejor alternativa terapéutica, no solo durante el ingreso hospitalario, sino también de cara al alta".Â
En cuanto a su cometido en rehabilitación de pacientes y consultas externas, la farmacéutica explica que trabaja en dos programas: uno de adherencia a antipsicóticos inyectables de liberación prolongada (que cuenta en el Hospital Naval de Ferrol con unos 500 pacientes y en el que Salazar trabaja junto al psiquiatra y la enfermera de Salud Mental) y otro de abordaje del trastorno depresivo mayor con esketamina intranasal (que ha comenzado a funcionar hace un año y en el que la farmacéutica realiza una importante labor para el tratamiento de la depresión con este nuevo medicamento).
En todas estas funciones, los conocimientos adquiridos con el BPS tienen un peso crucial, ya que permiten tener en cuenta factores y datos clÃnicos que resultan esenciales. "Siempre es muy importante tener en cuenta todo el contexto del paciente y más en salud mental porque hay muchos condicionantes que nos van a influir a la hora de elegir un tratamiento u otro, y ahà es donde entra mi papel".
Junto a esto, destaca su labor en el ámbito de la formación: "Todos los años participo en sesiones formativas, no solo a residentes en PsiquiatrÃa, sino a los profesionales que integran el servicio".
Un área más visible
El área en la que trabaja esta farmacéutica ha sido una de las que más ha incrementado su visibilidad tras la pandemia de la covid-19. "Los que trabajamos en ella siempre hemos sido conscientes de la importancia de la salud mental, pero socialmente solo se veÃa la punta del iceberg. La pandemia ha permitido hacerla más visible y quitar parte del estigma que habÃa en torno a ella. Además, también ha permitido que las instituciones sanitarias se den cuenta de que la salud mental es una parte fundamental que conlleva muchÃsimo gasto directo en medicamentos e indirectos por todo lo que supone (bajas médicas, incapacitación laboral...). En definitiva, ha mostrado que es un área que debe optimizarse y a la que se debe dar el valor que tiene para que podamos dar la mejor atención", afirma Salazar.
Defiende además que el peso que tiene esta área está respaldado por el hecho de que son varios los farmacéuticos de hospital en España que optan por este BPS y por que desde la SEFH se está trabajando para que la rotación por Salud Mental durante el FIR se estandarice. "Es fundamental que obtengan este conocimiento".
Y no solo eso: invita a los especialistas a que, una vez obtenida la especialización, se planteen la vÃa del BPS. "La superespecialización es muy necesaria cuando te dedicas a esto y te da una visión mucho más completa".
Para finalizar, lanza un mensaje a modo de reflexión: "Los farmacéuticos de hospital siempre hemos dicho que tenÃamos que integrarnos más en los equipos, pero el trabajo diario de gestión de la medicación suponÃa un hándicap, ya que lleva mucho tiempo. Sin embargo, la pandemia nos ha dado una visión más clÃnica, nos ha hecho ver más allá de la gestión y nos ha permitido implicarnos más en la patologÃa. Opciones como los BPS son una excelente vÃa para certificar esta apuesta y animo a todos los que lleven tiempo dedicados a un área a que lo hagan, ya que te da una visión muy integradora de la clÃnica, la farmacologÃa y la gestión".

Úrsula Baños, BPS de Farmacia Oncológica.
Úrsula Baños: "La certificación aporta un conocimiento esencial que te permite comprender mejor la casuÃstica de cada paciente"
Manuel F. Bustelo. Madrid
Úrsula Baños, miembro del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Virgen Macarena (Sevilla), se decantó por el BPS de Farmacia Oncológica. Todo empezó cuando pasó del área de unidosis, en la que trabajaba inicialmente, al área de OncologÃa para cubrir la plaza de un compañero que se trasladó. "Ahà fue cuando, poco a poco, fui adentrándome en la consulta de OncologÃa y vi que el BPS era una gran oportunidad para obtener una formación más especÃfica en este ámbito".
En esa apuesta por obtener la certificación contó además con el respaldo de otros profesionales, que le alentaron e impulsaron a ello: "Otros compañeros que ya lo habÃan obtenido me animaron a hacerlo y hablando con ellos vi claro que era una forma estructurada de aprendizaje y una excelente herramienta si querÃa dedicarme al ámbito de la OncologÃa".
Por ello, se puso manos a la obra, sabiendo que el proceso no iba a ser sencillo: "Supone un esfuerzo personal importante, ya que compatibilizarlo con el trabajo no es fácil".

Úrsula Baños, en el centro, junto a miembros del comité de tumores urológicos, en el que participan también los servicios de UrologÃa, OncologÃa, Medicina Nuclear, BioquÃmica ClÃnica, AnatomÃa Patológica, Radioterapia y RadiologÃa. Foto: GOGO LOBATO
Baños accedió a esta certificación a través del programa de becas de la SEFH; algo que, según explica, le permitió "organizar bien la preparación" del examen y contar con ayuda para destacar aspectos relevantes de cara a la prueba. "La documentación oficial del BPS es en inglés y es fácilmente comprensible, pero la SEFH te ofrece sesiones presenciales en castellano, te ayuda con revisiones de temas y te destaca cuestiones importantes que se deben tener en cuenta. Considero que esta ayuda es de gran utilidad".
Un enfoque práctico
En cuanto a los conocimientos que aporta, la farmacéutica afirma que la formación del BPS "va mucho más allá de la farmacoterapia y te sitúa en lo que es la enfermedad en sÃ", siempre basada en la aplicación a la práctica y en casos clÃnicos. "La preparación va muy enfocada a lo que luego te vas a encontrar en el dÃa a dÃa". Junto a esto, destaca un matiz que considera clave: “El BPS te ofrece una amplia visión de la clÃnica del paciente: cómo es la enfermedad, qué factores puede presentar, cuáles son los factores de riesgo, que factores pueden informar de una mejor respuesta a un tratamiento u otro... Aporta un conocimiento clÃnico esencial que te permite comprender mejor la casuÃstica de cada paciente y tener una visión más completa que redunda en mejores resultados en saludâ€.
En lo que respecta a su trabajo dentro del equipo multidisciplinar, Baños está integrada en diferentes comités de tumores en los que participan los distintos profesionales que atienden al paciente oncológico y en los que se busca protocolizar la atención y darle uniformidad. Su voz dentro de estos comités tiene un gran peso: "Es muy importante que Farmacia forme parte de estos comités y aporte en la toma de decisiones. Nuestro objetivo es asesorar sobre cualquier aspecto relacionado con el tratamiento, teniendo en cuenta aspectos como interacciones y comorbilidades. Aportamos seguridad, eficiencia y mejora en la farmacoterapia del paciente".Â
Toda esta aportación que realiza Baños al equipo, consolidada con la formación adquirida con el BPS, tiene un objetivo final: brindar la mejor atención al paciente. "Te permite conocer qué tratamiento es el más optimo para cada paciente y evaluar mejor los efectos secundarios y cualquier evento que pueda producirse. Es, como decÃa, una certificación que permite mejorar los resultados en salud".
Por todo ello, no duda en, al igual que hicieron con ella, animar a otros compañeros a que se decanten por la superespecialización: "La Farmacia Hospitalaria es muy amplia y considero que es muy acertado ir especializándose por áreas con el fin de optimizar la atención".

Rosana Castelo, BPS de Farmacia de Atención Ambulatoria.
Rosana Castelo: "Este BPS supone una puesta al dÃa de los problemas de salud más prevalentes en AP con una formación muy clÃnica"
Manuel F. Bustelo. Madrid
Rosana Castelo, farmacéutica de atención primaria en el Centro de Salud de Ribeira (La Coruña), ostenta el BPS de Farmacia de Atención Ambulatoria y su caso es, cuando menos, peculiar. "ConocÃa esta formación por la información que recibÃa desde Farmacia Hospitalaria y por las becas de la SEFH, y me parecÃa muy atractiva; pero no sabÃa que podÃa optar a ella como farmacéutica de atención primaria. Esto lo supe a través del Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Coruña, que concede becas para acceder a esta certificación. Analicé qué modalidades eran acordes a mi perfil y finalmente me decanté por esta", explica.
Si bien ya desde un primer momento tenÃa claro por qué querÃa obtener esta superespecialización, el tiempo ha terminado por darle la razón: "Esta formación es una actualización y una puesta al dÃa de los problemas de salud más prevalentes en la atención primaria y del manejo de los distintos tratamientos farmacológicos. Cuenta con una calidad muy buena y lo cierto es que no me defraudó. Supone una formación muy clÃnica que profundiza mucho más allá de los mecanismos de acción, la farmacocinética y la seguridad de los medicamentos".
Además, subraya que el BPS ofrece "información esencial en epidemiologÃa" sobre cada una de las patologÃas, asà como a qué grupos de población afecta o cuáles son las distintas clasificaciones de una enfermedad. "Se trata de información valiosa. Profundiza mucho en criterios diagnósticos que es bueno conocer y que luego facilitan la selección de tratamientos".
En cuanto al proceso de preparación para obtener la certificación, reconoce que fue "intenso" y similar a la preparación de una oposición. "Cuenta con un temario muy completo que implica involucrarse mucho y tener mucha dedicación para poder preparar bien el examen".

Rosana Castelo, en primer plano, junto a profesionales con los que trabaja, entre los que figuran médicos de AP, pediatras, personal de enfermerÃa, trabajadores sociales, matronas, higienistas, odontólogos, nutricionistas y personal de administración. Foto: ARABA PRESS
Eso sÃ, el fin que se consigue con este esfuerzo está más que compensado y dota al profesional de un conocimiento que, como bien asegura Castelo, se traduce en una mejor atención: "Este conocimiento te ayuda a seleccionar la información clÃnica más relevante dentro de la historia del paciente, un paciente que mayoritariamente suele ser complejo, pluripatológico y polimedicado. Se trata de una formación muy orientada a saber bien dónde se debe poner el foco, ver qué parámetros y datos son relevantes, y tener una visión más crÃtica".
Consolidación
Gracias a esta superespecialización, Castelo ha consolidado su participación dentro del equipo multidisciplinar con un "rol más activo", algo que se traduce en mayor iniciativa y una comunicación más fluida. "Toda nuestra labor va orientada a una atención integral del paciente y eso conlleva una relación más intensa entre profesionales y una mayor participación de todos en la toma de decisiones. El BPS te da habilidades para trabajar y aportar más al equipo asistencial".
En concreto, en el centro de salud en el que ella trabaja, ese equipo asistencial está integrado, entre otros, por médicos de atención primaria, pediatras, personal de enfermerÃa, trabajadores sociales, matronas, higienistas, odontólogos, nutricionistas y personal de administración. "El funcionamiento óptimo de un centro se logra con la coordinación de todos, no solo los profesionales sanitarios, y la visión de equipo es fundamental; y esto es algo a lo que también contribuye la formación que otorga el BPS".Â
Esta cohesión, según destaca Castelo, abunda en mostrar mejor el papel del farmacéutico de primaria, sus funciones y todo lo que este puede aportar.
Unido a esto,  la farmacéutica de atención primaria subraya que el BPS también ofrece conocimientos que permiten informar mejor a los pacientes sobre los medicamentos y sobre cómo esta información debe adecuarse en función del paciente que se tenga delante. "Es esencial invertir en esto si queremos mejorar la efectividad y la seguridad de los tratamientos".
Castelo concluye poniendo el foco en lo mucho que le ha aportado el BPS y recomendando su realización a todos aquellos profesionales que quieran animarse a obtenerlo. "La formación que brinda esta certificación contribuye a tener una visión integral del paciente y centrar en él la atención. El BPS tiene muy presente la continuación de los cuidados, el trabajo colaborativo y cómo trasladamos la información al paciente, a quien debemos tener involucrado en toda la atención. Esto es algo vital, y más ahora, en un momento en el que la atención primaria está tan sobrecargada".
Manuel F. Bustelo. Madrid