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nuriamonso
Lun, 24/08/2020 - 00:00
Ante la nueva ola de la pandemia

Los médicos piden tomar medidas para controlar los contagios de Covid-19 antes de que se vuelva a desbordar la capacidad del sistema (José Luis Pindado)
Hace semanas que entre los profesionales sanitarios de toda España va aumentando la inquietud a medida que aumentaban las cifras de casos detectados de Covid-19. En su última rueda de prensa, el pasado jueves, el propio Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad, reconocÃa que la epidemia estaba fuera de control en algunos puntos del paÃs.
"Las cosas no van bien, que detectemos mucho no implica que no haya transmisión", valoró, si bien achacó las altas cifras en parte por el gran esfuerzo de detección de casos.
Varios colectivos profesionales se han ido sumando al llamamiento para que se tomen medidas para evitar que la segunda ola llegue al nivel de la primera. Nadie quiere repetir las imágenes de hospitales saturados, trajes de protección improvisados, los debates sobre qué hacer con los pacientes ante la falta de camas o respiradores, la preocupación por no contagiar a la propia familia o recibir la noticia de la muerte de un compañero.
Germán Peces-Barba (Separ): "Son demasiados casos para ser agosto y esta tendencia puede dar un salto inmenso, como ocurrió en marzo"
“En ningún caso los sanitarios nos creÃamos que esto iba a desaparecer en verano. Imaginábamos que la Covid-19 se iba a mantener, pero está creciendo más de lo que nos esperábamosâ€, explica Germán Peces-Barba, vicepresidente neumólogo de la  Sociedad Española de NeumologÃa y CirugÃa Torácica (Separ), una de las muchas sociedades que ha hecho un llamamiento a la Administración para que tomen medidas.
“Estamos a mediados de agosto, donde la vida social es en el exterior y las posibilidades de contagio son menores… son demasiados casos para estas condiciones sociales, y esta tendencia puede dar un salto inmenso, como sucedió en la primera quincena de marzoâ€, alerta.
Recientemente, el Consejo Interterritorial acordó varias medidas, como la limitación de las visitas a residencias, el cierre del ocio nocturno o la recomendación de relacionarse en grupos reducidos, entre otras. Dichas acciones estaban contempladas en el Plan de Respuesta Temprana en un escenario de control de la pandemia por Covid-19 en el caso de brotes complejos o trasmisión comunitaria esporádica.
Peces-Barba critica que durante los meses de la pandemia se improvisara tanto y durante estos meses de "respiro" se hayan tomado medidas para transmitir una falsa tranquilidad: "Un control de temperatura en el aeropuerto no sirve para nada, es insuficiente", pone como ejemplo.
Lamenta que "ha pasado la primera ola y hemos dejado de hacer entrenamientos, de practicar con los respiradores... no sabemos si hay material ni si las autonomÃas tienen un plan para aumentar las plantillas en caso necesario".
Aunque satisfecho con lo aprobado por el Interterritorial, Florentino Pérez-Raya, presidente del Consejo General de EnfermerÃa, pide a ministerio y comunidades que sigan trabajando en protocolos unificados y se promueva la participación de los profesionales, como se hizo en la primera ola. "Sospechamos que ha habido un pequeño parón y, por lo tanto, no se están previendo las cuestiones que vamos a tener que abordar en los próximos meses, como puede ser la atención masiva de pacientes, sobre todo cuando llegue el periodo de la gripe".
Falta de conciencia social sanitaria
Los expertos coinciden con las autoridades en señalar que la capacidad de diagnóstico de marzo y la de ahora no tienen nada que ver, incluso si se considera que la labor de rastreo no está siendo suficiente, puesto que ahora muchos de los casos detectados son asintomáticos. Según los datos notificados a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave), un 45,2% de los casos detectados hasta el 20 de agosto eran asintomáticos, aunque este porcentaje era de un 52,5% con datos hasta el 30 de julio.
El viernes 21 de agosto notificaron 4.703 pacientes ingresados, un 4,4% de las camas a nivel nacional. De ellos, 541 estaban en las UCI
Se habla de que falta "conciencia social sanitaria", en palabras de Peces-Barba. Se ha puesto sobre todo la mirada en los jóvenes y en el ocio nocturno, además de la falta de cumplimiento de la cuarentena en el caso de aquellos contactos que estaban en espera del resultado de una primera o una segunda PCR, cuando no casos positivos.
"Nos preocupa la relajación de los jóvenes, ya que los encuentros y las fiestas sin distanciamiento social ni mascarillas pueden ser un detonante para estos nuevos rebrotes que están surgiendo en toda España", señala Pérez-Raya.
La Organización Médica Colegial (OMC) también ha llamado la atención sobre "un relajamiento silente de la distancia fÃsica, y las medidas de protección e higiene. Las reuniones y celebraciones familiares acaban siendo más frecuentes, con más gente, con menos distancia y con más desinhibición de lo que aconseja la norma y la prudencia".
Contener la pandemia fuera de la UCI
Las cifras oficiales no hablan de una presión asistencial excesiva de momento. El Ministerio de Sanidad ha empezado a incluir en sus informes los datos de ingresos respecto a las camas disponibles de 499 hospitales, de los cuales 313 tenÃan algún caso, según los últimos datos publicados el viernes 21 de agosto. Ese dÃa se notificaron 4.703 pacientes ingresados, de los cuales 541 estaban en las UCI.
Esto implica un 4,4% de las camas a nivel nacional. Por encima de esta media están Aragón (13,6%), Madrid (9,8%), PaÃs Vasco (9,1%) y Baleares (5,6%).
"Hay dos lecturas respecto al perfil de pacientes de esta nueva oleada. La primera es que ahora se contagian más jóvenes y por tanto ingresarán menos", observa Pedro Rascado, coordinador del Plan de Desescalada en las UCI frente a la COVID-19 de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, CrÃtica y Unidades Coronarias (Semicyuc).
Florentino Pérez-Raya (CGE): "Sospechamos que no se están previendo cuestiones como la atención masiva de pacientes, sobre todo cuando llegue la gripe"
"Pero la segunda -añade- es que los pacientes que ingresan en UCI también son más jóvenes y eso significa que puede afectar a cualquiera, no sólo a los más vulnerables. Y estamos viendo a pacientes sin factores de riesgo, asà que ninguna persona está libre de tener una complicación grave".
Es posible que ahora los pacientes ingresen más precozmente, "pues en una situación de sobrecarga como la que tuvimos hace meses probablemente no fue posible. Pero la realidad es que quien ingresa en una UCI es un enfermo grave y su vida corre peligro", recuerda.
Según las fuentes consultadas, lo esperable es que todos los hospitales tengan planes de contingencia en previsión de que haya una segunda ola. "Es complicado establecer directrices comunes muy concretas, porque cada centro tiene unas caracterÃsticas en cuanto a población, servicios, recursos materiales y humanos diferente", señala Laura López-Tappero,  delegada de prevención de riesgos laborales de Amyts en La Paz.
Las lÃneas maestras de los planes se basan fundamentalmente en lo que ya se hizo en la primera oleada: dobles circuitos, plantas dedicadas exclusivamente a Covid-19 y otras para el resto, suspender operaciones si se tienen que ampliar camas de UCI...
"Por ejemplo, en nuestro hospital se llegó a utilizar el gimnasio y se han dejado las bombas de oxÃgeno por si era necesario recuperar esa sala", explica. Al contrario que Peces-Barba, asegura que en su hospital sà se han ido manteniendo las actividades de formación y prevención.
Laura López-Tappero (Amyts): "Cada centro tiene unas caracterÃsticas en cuanto a población, servicios, recursos materiales y humanos diferente"
"Hay que insistir en estar preparados, en tener las estructuras que previamente se pusieron en marcha durante la pandemia. Y, entre otras cosas, los hospitales deben garantizar que se van a mantener dos circuitos en funcionamiento y que se van a poder atender tanto a los pacientes Covid-19 como a los que tienen otras patologÃas", recuerda el portavoz de la Semicyuc.Â
Su sociedad ha puesto el acento sobre todo en aquellas patologÃas tiempo-dependientes, como los infartos, y las sepsis. El presidente de los enfermeros, por su parte, cree que principalmente se han podido descontrolar durante los peores meses de la pandemia ciertas patologÃas crónicas, "que han dejado de ir a sus revisiones como correspondÃa y ahora nos encontramos con cierto agravamiento de su sintomatologÃa" y algunos procesos oncológicos, pues "hemos visto que la prevención y detección precoz se ha frenado en este periodo y no se han podido diagnosticar con antelación", relata Pérez-Raya.
Para Rascado lo principal, además de tener una buena reserva de recursos, es contener la enfermedad para evitar que los ingresos aumenten. "Las UCI tienen que estar preparadas, pero el objetivo fundamental es que no tengamos que usarlas, porque un porcentaje de esos pacientes va a fallecer. Si no reforzamos las medidas de control para evitar los contagios, llegaremos a un momento de sobrecarga y eso es lo que hay que evitar. Ni los hospitales ni las UCI se pueden estirar hasta el infinito, el personal preparado es limitado y el número de recursos materiales también".Â
¿Habrá material suficiente?
Peces-Barba critica que la Administración estuvo engañando a los sanitarios, primero restando importancia a la pandemia y no tomando medidas a tiempo a pesar de lo que se observaba en paÃses como Italia. “Nos dijeron que no nos preocupáramos si llegaba porque tenÃamos de los mejores sistema sanitarios y estábamos preparados, pero llegó la enfermedad y no tenÃamos de nada: faltaban equipos de protección, respiradores, como la enfermedad era nueva no habÃa tratamientos..."
"Hoy tenemos la duda razonable de que la Administración se haya dotado del material que nos faltó hace meses. Queremos que se nos diga si tendremos material para cubrir las necesidades en el caso de que pase lo de marzo. Pero que se explique con datos, no sólo para calmarnos", apostilla el neumólogo.
Aparte de las reservas que tenga cada autonomÃa, a principios de mes, el ministerio publicó el acuerdo-marco para dotarse de una reserva de material de protección frente a la Covid-19. Se hizo por tramitación de urgencia para que las empresas adjudicatarias pudieran comenzar a suministrar a las autonomÃas en septiembre.
Pedro Rascado (Semicyuc): "Las UCI tienen que estar preparadas, pero el objetivo fundamental es que no tengamos que usarlas"
Según el Gobierno, se adquirirán, en un plazo de dos años, 4.200 millones de unidades de batas quirúrgicas, guantes de nitrilo, gafas de protección, mascarillas quirúrgicas tipo II y IIR, mascarillas de protección FPP2 y FPP3, test moleculares COVID-19 (PCR) y kits de extracción.
Rascado cree que la dotación de material es mejor, pero recuerda que las previsiones "hay que hacerlas a medio y largo plazo. No sabemos cuánto tiempo va a durar esta situación, pero no va a ser un tiempo corto..."
En opinión de López-Tappero, "la sensación es que hay acopio de material para al menos unos meses. Los recursos humanos son los que son", apunta, recordando que en Madrid miles de refuerzos de la pandemia se han quedado cubriendo el verano, fundamentalmente en enfermeras y auxiliares. Cree que es probable que, si se llega a ese punto, los hospitales vuelvan a hacer que médicos de servicios con actividad suspendida asistan a pacientes Covid-19.
"La gente está expectante y nos preguntan mucho a los que estamos en primera lÃnea cómo lo vemos. Y la verdad es que hay cierta incredulidad por la cantidad de contagios...si la situación es asà en verano, nos da bastante miedo pensar en cómo será con la vuelta al trabajo y al colegio. Nos vemos con el EPI todo el dÃa otra vez..."
Aunque haya menos casos graves de Covid-19 y parezca que hay reservas de material, los sanitarios piden atajar los contagios y estar preparados para lo peor
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Nuria Monsó. Madrid
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