El 48,8% de los españoles usa inteligencia artificial (IA) para informarse en temas de salud, según un informe realizado por la cátedra USC-Plexus de IA en Medicina Personalizada de Precisión (Camelia) de la Universidad de Santiago de Compostela y la consultora Edesga.
Más de la mitad de las personas que consultan a la IA son personas de entre 18 y 34 años. Se trata del segmento de población que más confía en esta tecnología a la hora de abordar temas de su salud personal. Aunque la mayoría de la población prefiere que los diagnósticos sean realizados solo por profesionales o con apoyo de la IA, los jóvenes están sobrerrepresentados entre quienes se muestran indiferentes respecto al uso de la IA y quienes la prefieren como opción principal.
El estudio, basado en entrevistas a 5.000 personas en las 17 comunidades autónomas, revela que el 17% de las personas decidió no acudir a un profesional sanitario tras preguntarle a la IA. Las personas con estudios universitarios o superiores representan el 30% de quienes tomaron esta decisión. "Es preocupante porque según confirman algunos de nuestros estudios, en general la sociedad no sabe usar la inteligencia artificial para consultas de salud, aunque la usa y cada vez de modo más intenso", advierte Senén Barro, director de la cátedra Camelia y del Centro Singular de Investigación en Tecnoloxías Intelixentes (Citius). "Mucha gente no percibe que puede haber errores en las respuestas y que pueden ser a veces muy groseros", remarca el experto.
Tal como indica el informe, la mayoría cree que es imprescindible que el uso de la IA sea transparente, que el paciente sea informado de su uso y que la decisión final la tenga el profesional sanitario. Las preferencias del uso de esta tecnología se inclinan hacia tareas como la renovación de recetas (45%), la gestión de citas (42,5%), la comprensión de resultados de pruebas diagnósticas como analíticas de sangre u orina (32,6%) o la emisión de recetas de medicamentos (22%). No obstante, cuando se trata de tratamientos médicos graves solo el 9,5% lo prefiere.
En distintas charlas, Barro les pregunta a los participantes qué preferirían: si el grado de acierto de la IA en el análisis de imagen médica para detectar nódulos cancerosos en el pulmón o la capacidad de ese sistema basado en IA para explicar los resultados. "Normalmente hay una clara división, casi al 50%. Pero los resultados de esta investigación dicen lo contrario", cuenta. "Yo soy de los que prefiere rebajar un poquito el grado de acierto de la máquina si es en beneficio de mejorar la capacidad de interpretar los resultados".
Sin dudas, hoy las personas prefieren ponerse en manos de humanos antes que en las de un robot. "Si no te fías de las máquinas, no las usas. Nos subimos a los aviones porque sus sistemas a bordo se han ganado nuestra credibilidad. Pues eso tenemos que conseguirlo también en algo tan sensible como es la salud", asegura Barro.
Europa refuerza el control sobre la inteligencia artificial sanitariaAunque el uso individual de la IA no está regulado a la hora de buscar consejos de salud, la Unión Europea busca ejercer un control para que haya una implementación responsable. Desde 2024 está en vigor el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial para fomentar el desarrollo y encargarse de que los sistemas de IA de alto riesgo, por ejemplo, los programas destinados a fines médicos, cumplan varios requisitos, como sistemas de reducción del riesgo, conjuntos de datos de alta calidad, información clara al usuario y supervisión humana.
En España, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud lleva a cabo desde 2025 la Estrategia de Inteligencia Artificial con el objetivo de coordinar el uso de soluciones de IA en el sistema sanitario. Al igual que la Comisión Europea, se encarga de reconocer e identificar las aplicaciones que ya están consolidadas para el uso habitual. Entre las más maduras se encuentra el chatbot para la gestión de citas y el diagnóstico asistido por imagen, que cuenta con algoritmos que detectan enfermedades como el cáncer de mama o pulmón. A su vez, la Estrategia también señala aquellos avances cuya consolidación considera prioritarios en los próximos años. Entre ellos destacan los asistentes quirúrgicos robóticos y los sistemas de detección precoz de enfermedades crónicas.
¡Adiós, doctor Google! ¡Hola, doctora IA!, Cuando la IA se equivoca: el mayor peligro sanitario de 2026, según ECRI, La falta de profesionales emerge como principal amenaza para la seguridad del paciente A nivel mundial, cada vez hay más avances y estudios que buscan soluciones para anticipar de manera temprana las enfermedades. Entre los proyectos se La inteligencia artificial se ha convertido en una fuente habitual de información sanitaria para los españoles. Sin embargo, muchas personas desconocen sus limitaciones. Off Florencia Da Silva Profesión Profesión Off