La miocardiopatÃa arritmogénica tipo 5 es una enfermedad genética letal para la que desgraciadamente no existe cura. Ahora, investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y del Hospital Puerta de Hierro Majadahonda (Madrid) han encontrado un posible tratamiento para esta enfermedad rara. Los investigadores, cuyo trabajo se publica en Circulation, han visto en un modelo de ratón que inhibir una proteÃna, la cinasa GSK3beta, reduce la fibrosis y mejora la función cardiaca.
La miocardiopatÃa arritmogénica puede producir muerte súbita, sobre todo en hombres jóvenes. Tanto los hombres que no sufren muerte súbita como las mujeres que padecen esta enfermedad desarrollan con el tiempo insuficiencia cardiaca, explican los coordinadores del estudio, Enrique Lara Pezzi, jefe de grupo en el CNIC, y Pablo GarcÃa-PavÃa, director de la Unidad de CardiopatÃas Familiares del Servicio de CardiologÃa del Puerta de Hierro.
Se calcula que la miocardiopatÃa arritmogénica la padece entre el 0,02% y el 0,1% de la población general, por lo que se considera una enfermedad rara. El subtipo más agresivo de esta enfermedad se denomina miocardiopatÃa arritmogénica tipo 5 y se debe a una alteración genética en el gen TMEM43. Aunque los primeros pacientes con miocardiopatÃa arritmogénica tipo 5 se identificaron en la isla de Terranova (Canadá), se ha detectado también en otras zonas del mundo, incluida España.
La ‘fase oculta’ de la enfermedadDurante las etapas iniciales, la fase oculta, los pacientes no suelen tener sÃntomas, aunque ya presentan riesgo de padecer arritmias y sufrir una muerte súbita. A pesar de que el ventrÃculo derecho es el más afectado en fases iniciales, a medida que se expande la fibrosis puede comprometer también el ventrÃculo izquierdo y aparecen sÃntomas y manifestaciones de insuficiencia cardiaca que hacen que los pacientes puedan requerir un trasplante de corazón.
“Sin embargo, no se conocen los mecanismos por los que se produce esta enfermedad y, a dÃa de hoy, no existe curaâ€, apunta Lara Pezzi. Ello hace que el tratamiento sea fundamentalmente paliativo y se base en la prevención de la muerte súbita mediante la implantación de un desfibrilador automático implantable (DAI) y, posteriormente, en el manejo de la insuficiencia cardiaca, incluyendo el trasplante cardiaco.
En un ejemplo de investigación traslacional, los grupos de Lara Pezzi y GarcÃa-PavÃa estudiaron esta enfermedad con el fin de hallar nuevos tratamientos que pudiesen ser aplicados a los pacientes con esta devastadora enfermedad y que habÃan sido diagnosticados por primera vez en España en el hospital Puerta de Hierro. “Nos habÃamos encontrado una enfermedad de la que se sabÃa muy poco y en la que múltiples personas de la misma familia fallecÃan muy jóvenes†declara GarcÃa-PavÃa.
Entender la enfermedad desde el principio“Nos dimos cuenta que necesitábamos entender mejor la enfermedad desde el principio para poder buscar tratamientos eficaces y, para eso, necesitábamos disponer de un animal que padeciese la enfermedad y que pudiésemos estudiar desde su nacimiento†prosigue el experto. AsÃ, fruto de esta necesidad, los dos grupos de investigación decidieron colaborar para desarrollar un modelo transgénico de ratón que expresase la proteÃna humana TMEM43.
Juntos lograron crear animales que desarrollan la enfermedad humana. De esta manera, encontraron que la versión mutante de TMEM43 provoca la activación de una proteÃna, la quinasa GSK3beta que causa la muerte progresiva de las células cardiacas, que son sustituidas poco a poco por fibrosis, una de los rasgos más caracterÃsticos de esta enfermedad. “Al cabo de pocos meses, el corazón no tiene suficientes células que funcionen de forma adecuada y bombeen la sangre eficazmente, por lo que el animal muere a causa de una insuficiencia cardiacaâ€, explica Laura Padrón-Barthe, primera autora del artÃculo.
En la búsqueda de una terapia, los investigadores testaron diversos tratamientos en el modelo de ratón. Mientras que el tratamiento de la fibrosis como tal no dio resultados positivos, la inhibición de GSK3beta mediante dos estrategias distintas –un inhibidor farmacológico o la sobrexpresión de una subunidad de la calcineurina CnAβ1– sà obtuvo resultados. “Ambas aproximaciones redujeron la muerte de las células cardiacas, mejoraron la contracción del corazón y prolongaron la supervivencia de los ratonesâ€, comenta el experto del CNIC.
Limitaciones del estudio en ratonesNo obstante, los investigadores advierten que, aunque este modelo de ratón transgénico es el único que reproduce ARVC5 humano, no presenta ciertas caracterÃsticas de la enfermedad humana ya que, por ejemplo, no se encontraron diferencias significativas entre machos y hembras, en contraste con los pacientes humanos en los que la enfermedad es mucho más agresiva entre varones.
En cualquier caso, una vez conocida una posible vÃa eficaz para tratar la enfermedad en los ratones, los investigadores están trabajando nuevamente juntos para trasladar sus hallazgos a los pacientes. AsÃ, están utilizando este modelo de ratón para evaluar la eficacia de medicamentos que se usan en humanos que padecen insuficiencia cardiaca, con el fin de averiguar si serÃan útiles para tratar la miocardiopatÃa arritmogénica tipo 5. Además, están analizando estrategias de terapia génica que puedan mejorar la función cardiaca e incluso curar la enfermedad.
El estudio ha sido financiado por proyectos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el Instituto de Salud Carlos III, la Comunidad de Madrid, la Sociedad Española de CardiologÃa y la Fundación Isabel Gemio “Todos somos rarosâ€.
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